Por Pamela Silva
13 julio, 2017

Por acá somos un mar de lágrimas.

Estoy a punto de tirarme por las ventanas del edificio donde trabajo. Y acá no hay ventanas, pero estoy tan desolada que igual lo haría. El Príncipe Harry es mi favorito, es más relajado que su hermano y tiene mi corazón encantado de una forma impresionante. 

Además, ha mostrado otro tipo de encantos y ahora tiene unas golosinas en su honor. ¿Acaso el hombre perfecto? Por eso esta noticia me tiene destrozada.

Cuentan los rumores -que parece que cada vez son menos rumores- que Harry ya habría decidido cuándo pedirle matrimonio a Meghan Markle, su novia y actriz en la serie Suits.

Todo indica que lo haría antes de cumplir los 33 años, en septiembre de este año. Además, fuentes cercanas a la pareja indican que Meghan se probó unos vestidos de novia durante una salida de compras. 

De concretarse la propuesta -y que ella aceptara- la boda de ambos sería drásticamente diferente a la que ella tuvo cuando se casó con el actor Trevor Engelson.

En 2011 ambos llevaban varios años saliendo, cuando decidieron casarse en una boda muy relajada en Jamaica. ¿Se imaginan una boda Real, en Jamaica? ¡Jamás!

Además el vestido era strapless y muy simple, no muy acorde a la vestimenta de la realeza. De casarse, nosotras estaríamos muy tristes, pero también expectantes a todo lo que suceda: el evento sería televisado y no sería una ceremonia pequeña ni tranquila como la que tuvo. 

La pareja se separó en 2013, luego de dos años casados porque, aparentemente, el matrimonio sí mata el amor.

Pero somos mujeres de buen corazón, y aunque nos romperás el nuestro, Harry, esperamos que si le propones matrimonio a Meghan te diga que sí.