Por Francisca García
14 Julio, 2017

“Muchas de mis inseguridades más profundas vienen de mis problemas con mi padre”.

Hemos visto muchas veces a actores que pasan por increíbles transformaciones físicas para cumplir con su rol en una película. Mathew McConaughey en la película El Club de los Desahuciados, Christian Bale en El Maquinista, Renée Zellweger para la saga Bridget Jones, y muchos otros. Sin embargo, siempre existe controversia respecto a estas transformaciones físicas; algunos consideran que son necesarias para interpretar un papel fielmente, mientras que otros creen que es demasiado fuerte para el cuerpo y una mala práctica en general.

Sin embargo, nadie se ha llevado más críticas que Lily Collins, hija de Phil Collins, por su papel protagónico en la película Hasta el Hueso.

En la película, Collins interpreta a Ellen, una joven anoréxica que llega al punto de quiebre y es internada en una casa de rehabilitación para personas con desordenes alimenticios. 

Sin embargo, lo que ha desatado la furia de muchos es el hecho de que Collins sufrió de anorexia debido al divorcio de Phil Collins con su madre Jill.

AP

Lily comentó sobre esto en su primera entrevista después de la película: “Había una desconexión terrible que creció entre los dos . . . Muchas de mis inseguridades más profundas vienen de mis problemas con mi padre”.

A pesar de esto, Collins siente que ella fue la persona indicada para interpretar el papel debido a que padece del desorden.

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“Es una historia que necesita ser contada, y yo estoy en la mejor posición para contarla”.

El 2008, su padre se divorció de su tercera esposa, y con esto volvieron los sentimientos negativos que tenía guardados desde que se divorció de su madre Jill en 1996. Este golpe emocional fue el catalizador de la anorexia de Lily, que acarreó consigo problemas con drogas y bulimia.

Me ardía la garganta y me dolía el esófago. Mi menstruación paró por dos años y mi vida estaba fuera de control. Estaba aterrorizada de que esto haya arruinado mis posibilidades de tener hijos por siempre“.

Lily Collins

La anorexia es un desorden que nunca se va realmente. Tanto como el alcoholismo, una persona se considera anoréxica por el resto de su vida, con momentos de control casi total sobre el problema pero que definitivamente sigue ahí. Lily decidió que ahora estaba en un buen momento para tomar el papel.

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A pesar de que sigue siendo una mujer muy delgada, Lily considera que lo peor ya pasó. Por eso tomó el papel, y lo utilizó como una forma de curación emocional y reflexión.

“Estaba rodeada de personas que me estaban cuidando, y sentí que ‘OK, estoy en un punto de mi vida en que soy lo suficientemente fuerte para contar esta historia.’ Y si alguien la va a contar, sentí que debía ser yo . . . Ahora siento que estoy empezando de cero, y cuando tomo un papel podré dejarme llevar un poco más.”

Lily Collins

En mi opinión, nadie sabe de qué es capaz mejor que ella, y si se siente lo suficientemente confiada para hacerlo (con mucha ayuda y supervisión, obviamente) es su decisión y hay que respetarla. 

It's a shame getting ready is no fun at all…

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Ahora Lily ve la vida de una forma totalmente distinta. El peso ya no es un problema constante para ella. “Cuando eres feliz – cuando estás sonriendo y radiante – así es cuando te ves mejor. Y eso viene de adentro, no de fuera.”  

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