Por Luis Aranguren
27 noviembre, 2020

En lo alto de las montañas y alejados de cualquier vestigio de población, estos particulares aborígenes usan la intimidación psicológica para que nadie se les acerque.

A lo largo del ancho mundo, vemos cómo las tribus intentan conservar sus costumbres obtenidas a lo largo de generaciones con un fin. Y es que son esos detalles los que las hacen especiales, algo que nos permite conocer de sus ancestros y su influencia en su sociedad actual.

Un ejemplo de ello es la tribu de Los Chimbu, ubicados en Papúa Nueva Guinea quienes pintan todo su cuerpo de esqueletos para ahuyentar a sus enemigos.

Pongtharin Tanthasindhu / weebly

Aunque ahora todo se resume a un evento, en la que con palos se dirigen disfrazados hacia el festival Mount Hagen, antes era algo de vida o muerte. Y es que se nota el detalle en cada uno de ellos, buscando la perfección de su arte con productos obtenidos en la naturaleza.

Las fotos tomadas por el fotógrafo tailandés Pongtharin Tanthasindhu muestra por completo su arte de pintura cultura.

Pongtharin Tanthasindhu / weebly

Y es que asegura que a pesar de la modernidad, es una tribu muy cerrada por lo que muchas de sus tradiciones son un misterio. Algo que él buscó atrapar a través de la cámara, mostrar este misterio cultural que encierra esta maravillosa tribu esquelética.

La primera vez que el mundo occidental estuvo en contacto con esta tribu fue en 1934, quienes al ser estudiados demostraron que todo era para asustar a los enemigos.

Pongtharin Tanthasindhu / weebly

Saben que las batallas se comienzan ganando a través de la mente, es por eso que sus pinturas representan a temibles cadáveres. Si un enemigo se acerca, sabrán que son un grupo de personas con las que no se debe jugar de solo verlas.

Pero no todo es guerra, porque también disfrutan de la danza y las comidas, inclusive  ahora son parte de un evento llamado “Sing Sing” donde se reúnen tribus de todo el lugar.

Pongtharin Tanthasindhu / weebly

Ahí muestras sus bailes tradicionales y por supuesto van pintados como calaveras, para recordarle a todos que eran la tribu a la que más temían en aquel lugar. Sin duda un evento que vale la pena ver y que de tener la oportunidad, no me lo perdería.

Esto nos da una idea de lo agresivo que era su mundo antes de establecer sociedades y leyes, personas dispuestas a todo por defender a los suyos de quienes creían agresores. Por suerte, ahora la pintura corporal forma parte de su cultura y no es usada para defenderse del peligro.

Pongtharin Tanthasindhu / weebly

El mundo está lleno de cosas interesantes, en verdad vale la pena poder intentar verlo todo.

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