Por Lucas Rodríguez
2 enero, 2020

Los jóvenes del Reino Unido decidieron que la nueva década no podía darse por iniciada si su ciudad estaba sucia.

El primer día del año es quizás el único momento en el que es esperable que nadie se sienta del todo bien. La mayoría de la gente da por hecho que sus parientes, amigos e incluso vecinos, estarán algo golpeados por las celebraciones que tienen lugar cuando el último mes del año comienza la retirada. Por esta misma razón es que el 1ero de enero se considera el feriado más feriado de todos. Incluso si se tratara de hacer trabajar a alguien ese día, lo más probable es que se encuentre bastante indispuesto. 

Siempre van a haber excepciones a las reglas, eso sí. La historia de este grupo de jóvenes del Reino Unido, que desafiando todas las convenciones añonuevísticas (me reservo el derecho de autoría de este neologismo) decidieron que el primero de enero no sería un día de holgazanería y esperar que el dolor de cabeza y de estómago nos deje en paz.

Ahmadiyya Muslim Youth Association

Asociación musulmana de Ahmadiyya es un grupo que busca darle un espacio a los jóvenes musulmanes del Reino Unido donde sentirse acompañados y parte de una comunidad que se les parece y acepta sin juzgarlos como distintos. Así mismo, el grupo insta a estos mismos miembros a tener un rol más activo en su comunidad. No basta con ser parte de la ciudad donde viven, sino que también deben ser vecinos ejemplares. Es parte de las características que ellos consideran son fundamentales para todo buen musulmán. 

Así fue como hicieron un llamado a que los jóvenes pertenecientes a este grupo realizaran un sacrificio enorme: dejar de lados las celebraciones excesivas del año nuevo, a favor de estar al servicio de su vecindario. Esto significó que el primer día del año iba a ser un día de trabajo y esfuerzo duro y serio.

Ahmadiyya Muslim Youth Association

Comenzando con una plegaria que acompaña el amanecer, los jóvenes de la Asociación Musulmana de Ahmadiyya vistieron atuendos de carretera y salieron a las calles. Su misión era solo una: devolver el brillo y el orden a los espacios públicos. Es cierto que todos tenemos permiso para disfrutar y pasar una buena noche del 31, pero hay que reconocer que tendemos a causar bastante desorden. 

Ahmadiyya Muslim Youth Association

Bajo la excusa de que estamos cansados, solemos dejar este desorden en manos de otras personas. Para nuestra suerte, esas otras personas no solo existen, sino que consideran un orgullo estar al servicio de la comunidad. Quizás deberíamos aprender una que otra lección de ellos. 

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