Por Andrea Araya Moya
5 agosto, 2022

Eso de “para ser bella hay que ver estrellas” es un mito, amarse a sí mismo no debería ser doloroso.

Si hay algo que siempre ha obsesionado a Kim Kardashian es su apariencia. Desde hace años, la socialité ha generado controversia debido a las decisiones que toma y los tratamientos a los que se somete y difunde en redes sociales.

Tratamientos que, incluso, si fuesen permitidos, ella no dudaría en realizar (como cuando dijo dijo que “comería heces” si fuese necesario). De hecho, causó varias críticas cuando reveló que perdió 7 kilos en tres semanas para poder entrar en el vestido de Marilyn Monroe.

Y ahora, a meses de la Gala MET, Kim vuelve a causar revuelo por sus tratamientos estéticos. Pero ahora porque es capaz de soportar dolor con tal de obtener un “cuerpo perfecto”.

Kim Kardashian

A través de sus historias de Instagram, Kim Kardashian contó que se sometió a un tratamiento llamado “Morpheus”, que promete tonificar el abdomen a través de un láser. Kim aseguró que “vale la pena”. 

“Esto es un punto de inflexión. Probé el láser para tonificar mi abdomen en el spa. Creo que es mi láser favorito”, escribió, mostrando una foto en la que se veía su vientre enrojecido.

Kim Kardashian

Sin embargo, aseguró también que era “muy doloroso”, lo que sacó a conversación el clásico dicho “para ser bella hay que ver estrellas”.

Rápidamente la imagen causó preocupación entre los internautas, quienes no dudaron en criticar a Kim por fomentar peligrosos y dolorosos tratamientos de belleza, y normalizar el “dolor” con el fin de lograr una figura “perfecta” según los estándares de belleza.

“La belleza no debería doler”, y “eso de que para ser bella hay que ver estrellas es falso”, dijeron algunos.

Kim Kardashian

Y es que, no, el amor propio no debería ser doloroso. Y nadie debería sufrir con el fin de sentirse más bello.

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