Por Camilo Fernández
6 noviembre, 2018

Para que los elefantes sean así de mansos y obedientes tienen que ser brutalmente agredidos desde jóvenes.

Kim Kardashian fue de vacaciones a Bali, India, con su familia. Una de las fotos que más ha llamado la atención es la de ella en bikini andando sobre un elefante. A primera vista, parece ser un atractivo turístico más para las personas, pero la realidad es muy distinta.

Estos elefantes pueden parecer tranquilos frente al público, pero lo que pasa detrás de escena es mucho más cruel.

Es conocida la técnica de “quebrar” a los elefantes para someterlos a la sumisión humana y ser utilizados. Desde jóvenes los agreden físicamente para que obedezcan, siendo arrancados de sus madres cuando son solo bebés.

“El elefante pasa el resto de su vida con miedo constante y debe ser golpeado con frecuencia para mantenerlo reforzado a diario”, dice a The Dodo Arinita Sandilya, encargada de prensa de Wildlife SOS.

Wild Animal Awarness

“Si bien es desgarrador, es importante que todos sepan que todos los elefantes que ven mendigando en las calles, en los templos, en las funciones de bodas, en los circos o en paseos en la alegría se han ‘roto’ del mismo modo”.

Y tiene sentido. ¿Por qué un elefante estaría rodeado de humanos siendo utilizado como atractivo turístico? Ese no es su hábitat.

Wildlife SOS

¿Acaso Kim Kardashian jamás se cuestionó eso? Ningún elefante estaría ahí por su voluntad. Pero qué importa si ella se ve bien en bikini sobre uno de ellos.

Ante todas las críticas, ella se defendió en Twitter.

“Visitamos un santuario de elefantes que ha rescatado a estos elefantes de Sumatra, donde de otro modo se habrían extinguido. Es una organización que está trabajando para salvar a estos hermosos animales. Hicimos una investigación completa antes de ir”.

Según The Dodo, un santuario de reputación jamás prestaría a los animales para que fueran usados de tal modo, ya sea por seguridad o por temas culturales. Los que sí lo hacen son “falsos santuarios” y, una vez más, hace bastante sentido.

“Puede ser tu sueño montar elefantes, pero esta es la peor pesadilla de un elefante”, dice Kartick Satyanarayan, cofundador y director ejecutivo de Wildlife SOS, en un comunicado.

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