Por Andrea Araya Moya
19 octubre, 2021

Gracias a que la foto de Kim en la Gala MET 2018 se hizo viral se pudo encontrar una milenaria tumba egipcia. Y Kim solo tuvo que posar.

Para Kim Kardashian, las Gala MET son la oportunidad de demostrar todo su estilo y sensualidad siguiendo los diferentes requisitos para las versiones de cada una. En la del 2018 se presentó con un ajustado vestido dorado que dejaba ver sus curvas y que la hacía verse como una verdadera escultura.

Tanto que en ese entonces decidió posar al lado de una tumba egipcia dorada, solo porque creyó que se parecía a su look y porque “reventaría” Instagram con esa instantánea.

Y sí, lo logró, de hecho es una de sus imágenes más populares.

Shutterstock

Pero lo que Kim definitivamente no esperaba era que la foto más que ser viral por la forma en que lucía, en realidad sirvió de ayuda para resolver uno de los casos de robo más misteriosos del último tiempo.

Kim Kardashian

Kim en ese entonces posó al lado del ataúd de Nedjemankh, objeto que había sido robado hace años por parte de ladrones que luego lo vendieron al Museo Metropolitano de Arte por más de 4 millones de dólares mediante documentos falsos.

En un episodio del podcast “Art Bust: historias escandalosas del mundo del arte”, del periodista Ben Lewis, se comentó cómo se resolvió el caso después de años, y solo con la foto de Kim Kardashian.

Matthew Bogdanos, asistente del fiscal del distrito de Manhattan, fue notificado por un informante anónimo en Medio Oriente sobre la imagen, la que recibió de parte de un grupo de saqueadores.

Kellen-Anna Marie

Fue así como Bogdanos abrió una investigación luego de ver la imagen.

Y lo que descubrieron fue bastante impactante. Esos mismos saqueadores habían desenterrado la tumba y en 2013 la enviaron a un comerciante de antigüedades llamado Hassan Fazeli, quien escribió un formulario en el que etiquetó a la tumba como una reliquia “grecorromana” y así esconder su origen real, el egipcio.

Posteriormente la tumba fue vendida a Robert Dib, el gerente de la Galería Dionysos, de Alemania.

Dib la restauró y la dejó lista para luego ser exportada. Eso sí, no sin antes falsificar una licencia de exportación y argumentar que la tumba había sido legalmente exportada en el año 1971.

Luego de eso, Christopher Kunicki y Richard Semper, comerciantes de antigüedades, recibieron el ataúd y luego lo vendieron al MET por más de 4 millones… de dólares.

Años más tarde, en 2020, y luego de diferentes investigaciones, la policía arrestó a Robert Dib. Pero el fraude ya se había llevado a cabo, y el MET ya había sido víctima sin siquiera darse cuenta.

“Después de enterarnos de que el museo fue víctima de un fraude y de participar sin saberlo en el comercio ilegal de antigüedades, trabajamos con la oficina del fiscal del distrito para su regreso a Egipto”.

-Daniel Weiss, director ejecutivo del MET, en un comunicado. 

Daily Mail

Ahora, ¿cómo ayudó Kim en todo esto? Simplemente posando con la imagen y dando cuenta de que la tumba robada por años estaba en el Museo Metropolitano de Arte.

Y con ello, también ayudó a que el MET mejorara sus procesos de adquisiciones de piezas históricas.

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