Por Camilo Fernández
15 mayo, 2018

No le importó nada, además harta razón que tiene.

Es irrisorio lo que está pasando en el Festival de Cannes. Mientras el mundo y la industria del espectáculo está más en sintonía que nunca con los movimientos #MeToo y el feminista, el evento francés se ha esforzado en mostrarse retrógrado.

La primera que hizo sentir esto fue la actriz Cate Blanchett, presidenta del jurado, que lideró una protesta en la alfombra roja reclamando por mayor igualdad entre hombre y mujeres en la escena. 

Luego, lo hizo la protagonista de “Crepúsculo”, Kristen Stewart, con una particular protesta. Se quitó los zapatos en medio de la pasarela.

Aunque suene alocado, fue la rebeldía más acorde al momento, ya que increíblemente el festival normó que todas las mujeres debían asistir con tacón alto a las alfombras rojas. Prohibido los zapatos planos para ellas.

Ante la mirada de todas las cámara, Stewart se rebeló y simplemente se sacó sus zapatos taco alto.

Esta no es la primera vez que Cannes tiene problemas con sus reglas. En 2015 impidió la entrada a la proyección de la película “Carol” por las mismas razones. En ese entonces, Emily Blunt dijo que “todas deberíamos ir de plano” como signo de protesta.

Stwart también ya había hecho lo suyo antes. En 2016 cambió su tacones por zapatillas deportivas azules. “Si no le pides a los chicos que lleven un vestido y tacones, tampoco me lo puedes pedir a mí”, dijo ese año en The Hollywood Reporter.

Obviamente, a Kristen no le importa el código de vestimenta. Menos cuando es sexista y arbitrario. Y así deberían seguir sus pasos el demás de las actrices hasta que el festival se comporte acorde.

El momento exacto de la protesta fue para la presentación de la película “BlacKkKlansman” de Spike Lee, después de que la actriz posó para las fotos, cuando decidió sacarse los tacones marca Christian Louboutin y subió por la famosa escalinata a pies descalzos.

Puede interesarte