Por Javiera González Ruiz
11 febrero, 2020

Hasta respirar parecía todo un desafío.

Todos sabemos que las Kardashian mantienen el glamour ante todo. Por eso no es de extrañar que a cada evento que asistan, sorprendan con unos atuendos totalmente lujosos y llamativos. 

Obviamente la fiesta posterior de los Oscar no fue la excepción y al menos Kim y Kylie se dejaron fotografiar con sus ajustados vestidos que marcaban toda su figura.

El problema… fue que el de Kylie ni siquiera la dejaba moverse con facilidad.

Wireimage

¡Y ni pensar en sentarse!

Al menos así lo probó la menor del clan Kardashian-Jenner el domingo, cuando se dirigía a la fiesta posterior de los Oscar y compartió una imagen suya en un auto, medio tumbada para poder trasladarse.

George Pimentel

«No me podía sentar con esto pero valió la pena», escribió Kylie a modo de pie de foto con un emoji sonriendo.

Instagram @Kylie Jenner

Al parecer ese es el precio que hay que pagar para llevarse todas las miradas en una ceremonia como la de los Oscar.

PA

Lo cierto es que el vestido de Ralph & Russo azul con lentejuelas que usó para el evento principal de Vanity Fair le era tan incómodo, que cuando se cambió de fiesta a la de Jay-Z y Beyoncé prefirió cambiar su atuendo por un vestido rojo de Vivienne Westwood mucho más ligero.

Instagram @KylieJenner

¡Y se veía igual de estupenda!

Instagram @KylieJenner

¡Ídola!

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