Ahora entendemos por qué fue una de las escenas menos sensuales y más incómodas del cine. Ella no quería.

Aunque muchos hayan considerado a Sharon Stone como una sex-symbol luego de su cruce de piernas más icónico de la historia en el filme «Bajos instintos», 12 años antes de ese rodaje ya había debutado en el cine, aunque sin conseguir la fama mundial.

Es que como en la época los requerimientos de la industria eran de tipo osado para las mujeres y ella no se sentía así, decidió posar en un semi desnudo para Playboy y luego decidió vender una imagen sexy para hacerse conocida y tener un buen trabajo.

Pero no le jugó demasiado a favor…

Instagram @Sharon Stone

Luego de su primer rodaje como chica «sexy» en 1992, Stone ya era vista como un símbolo sexual en Hollywood y la mayoría esperaba que rodara escenas de ese tipo.

Por eso cuando se supo que sería parte de El Especialista, una película que relata la historia de una mujer (Sharon Stone) que busca vengarse de los mafiosos que mataron a sus padres contratando a un experto en explosivos (Sylvester Stallone)– muchos esperaron con ansias el estreno.

Pero la escena que grabaron terminó siendo una de las escenas menos sensuales y más incómodas del cine hollywoodense…

Warner Bros

Y hay una explicación: su protagonista femenina no quería hacerla.

De acuerdo a una entrevista a Stallone en el diario Sunday Mirror, él creía que Sharon dominaba ese tipo de películas así que suponía que era la elección adecuada, sin embargo, cuando llegó el momento de grabar, ella se negó.

Y su negación -lamentablemente- no quedó en más que una anécdota en ese entonces.

Es más, sus productores y el mismo actor contaban la situación a los medios sin demasiada importancia. «Al principio ella no quería hacer esa escena de sexo. Así que pensé que lo mejor sería emborracharla. Sharon se bebió un par de copas y dijo: «¡Vale, lo haré!», declaró Stallone.

Warner Bros

Y fue recién en 2006, cuando Stallone participó en una entrevista online para el sitio A Ain’t It Cool, cuando se supieron más detalles. De acuerdo a sus palabras, llegaron al rodaje y ella no quiso quitarse la bata. «El director le pidió a la mayoría de los operarios que saliesen de la habitación, pero ella seguía negándose a desnudarse. Si yo le había prometido que no me propasaría con ella, ¿cuál era el problema entonces? ‘Que estoy harta de desnudarme’, dijo ella. Yo le pedí que se hartase de desnudarse en la película de otro», indicó Sylvester.

Pero como ella continuaba negándose, tuvo un plan.

«Ella no entraba en razón, así que fui a mi camarín y saqué una botella de vodka Black Death que me había dado Michael Douglas. Tras media docena de tragos estábamos remojándonos en plan salvaje», señaló en la oportunidad, según el diario El País.

Como resultado… la escena se grabó, pero la incomodidad de la actriz traspasó la pantalla y fue notado por la crítica especializada, quienes consideraron que faltaba pasión y complicidad entre los actores.

Warner Bros

Lisa Schwarzbaum, columnista de Entertainment Weekly, calificó la escena como ‘un monumento al anticlímax’. «Son dos personas desconectadas la una de la otra, porque están demasiado centradas en sí mismas», especificaba.

En tanto, Hal Hinson de Washington Post aseguraba que «parece un vídeo de ejercicios: las estrellas ofrecen sus cuerpos a la cámara como si estuvieran en una competición de culturismo». Y Quentin Curtis de The Independent indicaba: «La extraña forma en la que Stallone acaricia la cabeza de Stone, con el brazo estirado hacia atrás alborotando su pelo con la palma mientras mira hacia el frente distraído, es la forma en que un hombre acariciaría a su gato mientras piensa en otras cosas más importantes».

Así fue como el film de 1994, dirigido por Luis Llosa, logró conseguir una larga escena sexual con nula química. Y cómo no, si Stone no quiso grabar su secuencia.

Puede interesarte