Por Leonardo Granadillo
23 abril, 2020

De acuerdo al experto en psicología Konstantin Lukin, la «positividad tóxica» termina siendo perjudicial. Mejor dejar de aparentar.

Vivimos criticando el negativismo, y está bien. Cuando nos cargamos de buenas energías para afrontar el día y nuestros problemas de la mejor manera, lo que menos queremos es que aparezca alguien con una mala actitud a desgastarnos o al menos intentando afectar nuestro humor.

Es sano poner buena cara frente a los problemas, y tener un odio en todo momento contra el mundo hace mal. Ahora, estar extremadamente feliz en todo momento a un nivel falso, ser positivo en exceso, tampoco es lo más recomendable del mundo. Un experto en psicología de nombre Konstantin Lukin, decidió definirlo con el término «positividad tóxica» de acuerdo a El Imparcial.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

De acuerdo al especialista, la idea de una persona alegre todo el tiempo, creyendo en una vida perfecta como la que tratan de aparentar en redes sociales, no es del todo sana ya que cuando se trata de reprimir o negar situaciones que no son agradables, sólo acrecentamos el estrés.

Es decir, contrario a causar felicidad, el dolor y el estrés aumenta cuando ignoramos las emociones que nos molestan, hay que vivirlas y salir rápido de ellas.

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Lukin enseña que debemos prestar atención a estas emociones y no evitarlas, básicamente y en español, debemos aprender a drenar un poco porque si simplemente acumulamos y acumulamos, va a llegar un punto en el que vamos a explotar.

Creo que Lukin no está descubriendo nada, es algo que ya sabíamos. Pero ciertamente, un experto reafirma lo que ya creíamos. De nada sirve vivir fingiendo que lo tenemos todo, escenarios de ensueño, o aparentar en redes sociales. 

De nada sirve tragarnos las cosas y poner una cara feliz cuando realmente estamos destrozados por dentro. Cuando nos haga falta llorar lloremos, no nos neguemos a vivir un despecho, esforcémonos en vivirlo y encontrar la manera de superarlo a la prontitud. Eso sí, ni nada de un clavo saca a otro clavo.

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