Por Kat Gallardo
19 julio, 2017

Dejó que su personalidad se reflejara en su hogar.

La Princesa Diana es famosa por sus acertadas decisiones de moda que se niegan a quedar en el pasado, pero su gusto por la decoración es algo de lo que no se ha hablado mucho. Al igual que Kate Middleton, ella también decoró su Palacio siguiendo algunas reglas que definió previamente y estuvieron muy de acuerdo a la tendencia de la época.

Con la ayuda de su madre, encontró al diseñador de interiores Dudley Poplak, con quien trabajó en cada una de las habitaciones, para crear un estilo tradicional pero con tintes de femineidad, frescura y diversión.

1. En un rincón, un espacio personal

El espacio de trabajo de Diana estaba en un rincón de la sala de estar. El mobiliario era antiguo y en tonos oscuros. Acorde a la década, tenía detalles en cuero, tinta, timbres y retratos de William y Harry. También contaba con diversos relojes y una figura de Cristo envuelto en un rosario.

Tim Graham

2. Juguetes vintage para dos

La sala de juegos de William y Harry tenía muchos detalles en rojo y verde. Sus juguetes los compró Diana en el departamento infantil ultra-lujoso de juguetes para niños de Harrods. En la sala también habían juguetes de animales y los balancines de madera que se pueden ver en la foto.

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3. Miniaturas de lujo

El Palacio de Kensington estaba compuesto por diversas habitaciones donde cada miembro de la familia tenía un sector personal. William y Harry tenían sus habitaciones y una sala de juegos, mientras las niñeras y los oficiales de seguridad también tenían la suya. Además de lo que tiene todo hogar: baño y cocina.

Los espacios de los niños fueron diseñados junto a la compañía Dragons of Walton Street e incluían muebles en miniatura. Además de detalles del gusto de la propia Diana, como la alfombra con pequeñas frutillas que se puede ver en la imagen.

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4. Toques de ballet

Diana practicó ballet, por lo que ese detalle también lo incluyó en su decoración. Las diseñadoras del vestido de novia de Diana, conocidas como Emmanuels, la ayudaron con esto. Armonizaron la chimenea de mármol con obras pintadas al óleo y una paleta de colores llena de rosa, salmón, celeste y púrpura, siempre en tonalidades claras. La mayor parte del mobiliario era blanca, como las estanterías de libros. En ellas se podían ver platos chinos y pequeñas figuras de bailarinas de ballet.

Tim Graham

5. Telas y estampados de alto nivel

La diseñadora favorita de Diana era Catherine Walker, a quien invitó en alguna ocasión a Palacio junto a todo su equipo de trabajadoras. En esta muestra de vestidos, podemos ver que parte de sus elecciones se estampaban también en su hogar. Patrones florales, colores pasteles y una que otra prenda o accesorio que hiciera contraste. Lo podemos ver en el uso de los rojos y el salmón de las cortinas.

Tim Graham

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