Por Lucas Rodríguez
4 marzo, 2019

Un estudio descubrió lo que muchos sospechábamos: que hablar como un p*to p*nd*jo es bueno para nuestra mi*rda de salud.

¿Has conocido a ese tipo de personas, que por una razón u otra, sea crianza o una creencia de que eso los hace mejor personas, hacen sus mejores esfuerzos por tener un vocabulario “limpio”? Con limpio me refiero a libre de cualquier tipo de grosería. 

A veces puede parecer que esas personas están haciendo algo correcto. Hablar como los ángeles supuestamente los acercarían a ellos, como dice el dicho que acabo de inventar. Por suerte para el resto, la ciencia a veces tiene descubrimientos impresionantes. 

Pixabay

En este caso, lo que descubrieron los investigadores del Colegio Marits de Massachussetts es que la gente que ilustra su vocabulario con groserías, no solo tenían menores niveles de stress en sus vidas, sino que también tendían a vivir por más tiempo. 

Junto con esto, también pudieron trazar una relación directa entre las personas que hablan con un lenguaje “sucio” y un coeficiente intelectual más alto que la media.

Por un lado, el usar groserías sería un método para hacer que el cuerpo libere la agresión y la rabia que el mundo nos ha hecho sentir. Junto con ello, usar groserías ayudaría a pensar más claramente, en cuanto despejaría la mente de palabras complejas y trampas linguísticas. 

Eso sí, debemos recordarte que esto solo cubre insultos dichos. El efecto que estos tengan en otras personas no corre por cuenta de la ciencia.

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