Por Vicente Quijada
1 octubre, 2018

La actriz empezó ofreciéndoles dinero y una cama para los niños. Pero más tarde los acusó de secuestro y todo se descontroló. Y quedó grabado.

Si bien dicen que se rehabilitó y que ahora es empresaria y se dedica a la restauración, Lindsay Lohan siempre encontrará la manera de generar polémica, incluso si es a costa de una familia de refugiados sirios. Este fin de semana la actriz tuvo un verdadero «viernes de locos» -sábado, en realidad- cuando se bajó de su automóvil de vuelta de la discoteca, en Moscú, para ayudar a un grupo de inmigrantes que dormían en la calle, y transmitió en vivo a través de su Instagram.

«¿Cómo los puedo ayudar? ¿Qué necesitan?», empezó diciendo la mujer de 32 años, teniendo una respuesta positiva de la familia -compuesta por los padres y 2 niños-, quienes vieron de buena manera el intento de ayuda de Lohan. Sin embargo, la interprete famosa por «Chicas Pesadas», en evidente estado de ebriedad, empezó a cambiar su discurso y los refugiados se sintieron violentados. 

«No deberías estar durmiendo en el suelo. ¿Lo entiendes? Eres un niño bueno y eso no es justo», le decía Lindsay a uno de los niños, para luego invitar a ambos a una habitación de hotel para que pudieran dormir en una cama y mirar películas. Es más, en un principio les ofreció dinero para ese objetivo, pero luego cambió su estrategia y ofreció llevarse a los niños por una noche. «Sólo una», le repetía implorándole a la madre. 

«Debería trabajar y hacer lo que pueda por sus hijos para que tengan una vida mejor. Si alguien les ofrece un techo y una cama, como yo, acéptelo. Luego ya volverán», les disparó después, generando la evidente molestia de los progenitores, quienes empezaron a pedirle que los dejara en paz. 

Pero Lohan no se cansó y, cuando ellos levantaron sus cosas -y una manta sucia que la actriz les exigió que dejarán ahí-, les dijo que se subieran al automóvil que la estaba esperando. Sin embargo, los inmigrantes, molestos por la actitud de la empresaria, se fueron y Lindsay los empezó a seguir mientras les «hablaba en árabe» -vivió en Dubai, pero dudamos de la precisión de sus palabras-.

«Están traficando con niños, no me iré hasta que me los lleve, ahora sé quién eres», les espetó la actriz, ya en tono mucho más desafiante y acusando a los padres de llevarse a los pequeños con ellos y de «arruinar la cultura árabe».

«Estoy con ustedes, no se preocupen. Todo el mundo está viendo esto ahora», repetía Lohan dirigiéndose a los infantes, quienes sólo atinaban a seguir de la mano de su madre y «escapar» de los intentos desesperados de la actriz, ya fuera de sí. El clímax llegó cuando Lindsay tomó la mano de uno de los hijos de los refugiados e intentó llevárselo, lo que generó -obviamente- una reacción violenta de su madre. Esta le empujó y, según se pudo ver en la grabación, tumbó a Lohan. 

Ahí fue que Lindsay se mostró, sentada en el suelo y llorando con una mano en la boca. «Estoy en shock, con mucho miedo», sentenció entre sollozos, acusando una supuesta «trata de blancas» que intentó detener.

AFP

Sin embargo, todos sabemos -o especulamos- que era sólo una familia que se sintió agobiada por los torpes intentos de ayuda de la actriz, y que reaccionó como cualquiera ante una intromisión así. Esa no es la manera, Lindsay -y así se lo hicieron ver las redes sociales-. 

 

 

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