Por Lucas Rodríguez
12 diciembre, 2019

La actriz es muy estricta con la educación de su familia: “Mi hijo una vez pisó un bicho y se sintió devastado. Le hicimos un funeral al insecto”.

Puede que se haya hecho famosa por personajes en los que tenía que verse bonita más que demostrar cualquier tipo de talento actoral, pero Megan Fox es una persona bastante compleja de definir. Saltó a la fama de la noche a la mañana como la bellísima coprotagonista de las primeras películas de Transformers. Luego se peleó con el director de estas, quien no dudó en reemplazarla. Tuvo un par de roles en comedias y películas que no llamaron mucho la atención, para luego hacer las paces con el director de Transformers y protagonizar las cintas de Las Tortugas Ninja. A pesar de todo este trabajo bajo las marquesinas, Megan no ha logrado llegar a cautivar la atención de los guardianes de los niveles más altos del cine. 

Donde si ha logrado llamar la atención, es por sus opiniones y costumbres algo llamativas. Más de una vez ha dicho seguir creencias algo extrañas, ordenando su vida en torno a cosas que el resto no dudaríamos en descartar como algo ajenas al sentido común. Megan es también una vegana muy activa, lo que la ha llevado a ordenar su vida, y la de sus tres hijos, en torno a este principio.

@meganfox

Lo que llamó extremadamente la atención, fue que en un reciente entrevista con People magazine, la actriz de Transformers aseguró que cría a sus hijos siguiendo una lógica vegana de lo más estricta. Tanto así, que incluso los envió a un colegio vegano. ¿Cómo funciona esto de un colegio vegano? Según Megan, se trata de un lugar donde les enseñan a respetar a todos los seres vivos. Las plantas van incluidas en esto, en cuanto ella dijo que sus hijos son muy conscientes de los sentimientos y emociones que tienen las verduras, árboles y arbustos. 

@meganfox

Al mismo tiempo. Megan es muy estricta con la manera en que sus hijos se relacionan con el mundo que los rodea. En su casa no se aplastan hormigas ni matan moscas invasoras. Toda la vida es valiosa, incluyendo de los bichos que caen por casualidad en el espacio entre el piso y nuestros pies: Megan contó a la revista sobre la vez que su hijo por error aplastó a un pequeño insecto. El niño se puso a llorar, sintiéndose culpable. Megan acompañó ese sentimiento, guiando al niño en un funeral de la víctima, donde comieron vegetales y le desearon un buen paso hacia la próxima vida. 

@meganfox

Es una vida algo extraña, pero así es Hollywood.

Puede interesarte