Por Alvaro Valenzuela
28 septiembre, 2015

Para que aprendan a respetar a las mujeres

Una mujer era humillada cada vez que pasaba por fuera de una construcción. Los obreros que trabajaban en ella insistían en silbarle y gritarle obscenidades. Ella decidió tomar cartas en el asunto e invitó a una “amiga” para que le ayude a vengarse. Los constructores cayeron en la trampa y recibieron una divertida lección:

httpv://youtu.be/MW77-LyZPkc

En todo el mundo se da esta situación en que los obreros de la construcción o cualquier conjunto de hombres se aprovechen de estar en grupo para gritarles cosas a las mujeres. Me parece algo muy cobarde de hacer pues no solo humilla a una persona, a veces las asusta. Además, me imagino que pocos se atreverían a hacer algo así de frente y estando sólo. ¿Les gustaría a esos hombres que hicieran lo mismo con su madre, esposa, hermana o novia?

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