Por Monserrat Fuentes
7 agosto, 2018

La duquesa se quedó sin fiesta de cumpleaños y además, tendrá que devolver muchos regalos.

La duquesa de Sussex cumplió un nuevo año de vida el pasado 4 de agosto, Meghan Markle le dio la bienvenida a sus 37 años, pero lamentablemente no pudo celebrarlos como ella quería debido a sus responsabilidades reales y compromisos junto su esposo.

Grosby Group

Ella y Harry asistieron a la boda de Charlie van Straubenzee, un íntimo amigo del príncipe. El matrimonio se llevó a cabo en Surrey, localidad ubicada al sur de Inglaterra.

Así que pasó su cumpleaños celebrando la fiesta de alguien más, pero sus familiares y amigos se quisieron hacerse presente con algunos obsequios para ella.

Y no solo cercanos, sino que también fanáticos quisieron darle un detalle, pero Meghan es miembro de la realeza y, por lo tanto, tiene reglas que seguir.

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En este caso, la duquesa está obligada a rechazar todo tipo de regalos de personas que no conoce y de marcas o negocios y la razón es muy explícita.

“Los obsequios ofrecidos por personas privadas que viven en el Reino Unido y que no son personalmente conocidos por la familia real deben rechazarse cuando existan dudas sobre la procedencia o las motivaciones del donante”, establece la norma.

Es decir, por motivos de seguridad, ningún miembro de la familia real puede aceptar obsequios de personas extrañas, ya que no se conoce con qué intenciones fueron dados.

AP

Así que Meghan tuvo que devolver muchos de los regalos que recibió.

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