Por Ronit Rosenberg
21 noviembre, 2018

Después de que Michelle diera el «sí», decenas de personas en el restaurante comenzaron a aplaudir.

Michelle estaba furiosa, pero intentaba disimular su rabia para no parecer tan evidente. Estaba sentada frente a su novio en su restaurante favorito en Chicago, Estados Unidos, discutiendo levemente. De pronto, el mesero trajo un plato cubierto de una tapa -como la de los banquetes- y él la destapó. Estaba enrabiada y casi no quiso ver lo que era, pero con una mirada de curiosidad y desdén, vio que allí dentro reposaba una cajita cuadrada pequeña negra de terciopelo. Su corazón se detuvo.

«Estábamos llegando al final de la cena, Barack me sonrió y sacó el tema del matrimonio. Tomó mi mano y me dijo que a pesar de que me amaba con todo su ser, no le encontraba sentido. Instantáneamente sentí que mis mejillas se ponían coloradas de la rabia», narra Michelle en su libro de memorias «Becoming».

IG Michelle Obama

Era el 31 de julio de 1991, y Michelle mantenía una conversación entre argumento y contra-argumento con su novio sobre por qué no casarse, formalizar el compromiso, si ya se sentían comprometidos con su relación. Sus voces, alteradas aunque pausadas, se mezclaban con las cientos de otras voces y ruidos de fondo del restaurante.

IG Michelle Obama

Cuando vio la cajita se sintió desorientada. Al cabo de unos segundos, de una montaña rusa de emociones, entendió lo que estaba sucediendo: la había engañado toda la comida. Él se puso de rodillas, abrió la cajita y dejó al descubierto el anillo que sellaría su amor.

Los presentes, al percatarse de la situación, quedaron pendientes mirándolos como si estuviesen presenciando la filmación de una escena de una película de Hollywood. Apenas Michelle logró recomponerse y dijo «sí», las decenas de personas alrededor comenzaron a aplaudir.

IG Michelle Obama

Pocas veces en la vida a uno le toca presenciar una situación así de especial, pero lo que jamás sospecharon es que esa pareja afroamericana que recién se había comprometido, se convertiría en Presidente y Primera Dama de los Estados Unidos 18 años después. Y no cualquiera, desde luego. Hicieron un hecho histórico.

Kevin Mazur

Michelle Obama escribió sus primeras memorias, su vida desde cuando conoció a Barack hasta que llegaron juntos a la Casa Blanca. El libro ya es un Best Seller y revela cientos de detalles desconocidos, como por ejemplo el tremendo daño que provocó Donald Trump a su familia cuando aseveró que Barack no era estadounidense.

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