Por Camilo Morales
12 febrero, 2021

“Pasan meses hablando con personas en línea. A veces incluso piden prestado un poco de dinero y lo devuelven para generar confianza. No son gente estúpida, estos estafadores. Son estafadores muy sofisticados”, explicó el fiscal a cargo del caso. El sujeto le hacía creer que era su novio.

El fanatismo por las estrellas de la música y los famosos podría llegar a un punto peligroso. Eso fue lo que le ocurrió a una mujer de Texas, Estados Unidos, de 63 años, quien creyó en todo momento que estaba hablando con el mismo Bruno Mars, que estaban enamorados y que incluso tendrían una cita romántica. Pero creer eso le costó caro.

Según informó el medio KPRC de Houston, el nigeriano Chinwendu Azuonwu, de 39 años, usó Instagram para poder concretar una fechoría: hacerse pasar por el famoso artista pop y ver quién podría caer en la trampa.

Instagram @brunomars

Así se encontró en las redes sociales con esta mujer con quien hablaron durante meses y se “enamoraron” perdidamente. Asuonwu, en su papel de Bruno Mars, le pidió que le prestara 100 mil dólares para gastos de giras y sueldos de su equipo. Además, le prometió que cuando acabara sus conciertos la iría a visitar y tendrían una cita.

Instagram @brunomars

Asuonwu junto a su estafador asistente, Basil Amadi, de 29 años, abrieron dos cuentas diferentes en donde la mujer les depositó dos cheques, uno por 10 mil dólares y otro por 90 mi dólares. Y del supuesto Bruno Mars, no se supo más. 

Instagram @brunomars

El fiscal a cargo del caso, Keith Houston, quien también es parte de la División de Delitos Cibernéticos, detalló el modus operandi de Asuonwu y compañía, quienes también habían sido vistos e identificados en África Occidental, China e Irán.

Instagram @brunomars

Pasan meses hablando con personas en línea. A veces incluso piden prestado un poco de dinero y lo devuelven para generar confianza. No son gente estúpida, estos estafadores. Son estafadores muy sofisticados“, explicó.

Chinwendu Azuonwu/Daily Mail

Los cheques fueron retirados a nombre de “Basil Chidiasi Amadi” y “Chi Autos”. Ambas cuentas fueron rastreadas y dieron con el paradero de Asuonwu y Amadi. Sin embargo, según dijo el fiscal, los dos involucrados serían reclutados por bandas de estafadores y piratas informáticos, por lo que se trataría de una red más grande. Ambos arriesgan una pena de dos a 10 años de cárcel. 

Puede interesarte