Por Antonio Rosselot
1 abril, 2021

El debut literario de Pauline Harmange se llama “Hombres, los odio”, un ensayo en el que repasa temas feministas y pone a la misandria como su postura oficial hacia los hombres. “Son seres violentos, egoístas, perezosos y cobardes”, comenta en la publicación.

En los últimos días, un libro publicado por una pequeña editorial francesa está siendo objeto de debate en dicho país europeo. Su lanzamiento fue muy polémico e incluso Ralph Zurmély, funcionario del Ministerio de Igualdad de Género de Francia, escribió directamente a la editorial para que lo sacaran de circulación.

Hablamos de “Hombres, los odio”, el debut literario de la francesa Pauline Harmange (26). El título de la publicación no deja lugar a dudas o cuestionamientos: es así, porque ella lo siente así. Harmange se define como misándrica, es decir, siente una aversión y un odio de base hacia los hombres. Explicado aún más fácil, es lo contrario a la misoginia.

Pauline Harmange

“Lo admito, odio a los hombres. ¿De verdad?, ¿a todos sin excepción? Sí, a todos. Por norma, les tengo en muy baja autoestima”.

—Pauline Harmange en su libro “Hombres, los odio”—

En entrevista con Culto, Pauline dice haberse construido como feminista desde su adolescencia, la que siempre vino “con una fuerte desconfianza” hacia los hombres “por su constante degradación y abuso” hacia las mujeres. Esa postura se ratificó cuando dice haberse dado cuenta de que “incluso los hombres que no abusan y lastiman a las mujeres son cómplices del sistema”.

BÉNÉDICTE ROSCOT

La escritora comenzó a alimentar un blog personal con sus ideas misándricas y otros temas relacionados al feminismo, lo que despertó el interés de la editorial independiente Monstrograph, que le propuso escribir sobre “las alegrías de ser misandrista”. Así fue como nació “Hombres, los odio”, que está construido como un ensayo.

BÉNÉDICTE ROSCOT

Para Harmange, su odio hacia los hombres se basa en la violencia y abusos en que han incurrido contra las mujeres. Dice no tener nada bueno que rescatar de ellos, y que son “seres violentos, egoístas, perezosos y cobardes”; por eso mismo, considera que las mujeres ya no los necesitan en sus vidas.

BÉNÉDICTE ROSCOT

Cuando le preguntan por las relaciones con su padre, hermanos o incluso su marido —es bisexual y está casada con un hombre—, da un ejemplo que permite ordenar bien los conceptos.

“Una forma sencilla de imaginarlo es: amo a mi pareja o a mi padre, pero odio la forma en que a veces abusan de su posición de hombres. Odio todo lo ‘varonil’ de ellos, porque la virilidad es tóxica, es un conjunto de valores fundamentales que son fundamentalmente dañinos para la mayoría de las personas”.

—Pauline Harmange a Culto

Pauline Harmange

El libro de Harmange ya fue lanzado y está llegando a librerías de varios países latinoamericanos.

BÉNÉDICTE ROSCOT

Veremos si por estos lados tendrá causará el mismo impacto y desconcierto que en su país natal.

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