Por Ronit Rosenberg
29 junio, 2018

El rostro de la viejita de 97 años me hizo llorar de verdad.

El Príncipe Harry conoce a muchas personas en sus viajes. Desde pequeño, al igual que su madre, ha sido siempre muy empático con quienes se paran horas a esperar para saludarlo y él, cada vez que puede, se los retribuye cariñosamente.

Sin duda, Harry es el más dispuesto a acercarse y conversarles, pues firmar autógrafos lo tiene prohibido. Pero no estamos hablando de un par de personas, sino de multitudes miles de seguidores de la familia real que esperan poder tener algún encuentro desde cerca. Por eso, es perfectamente normal que no se acuerde de las caras que vio.

Pero la épica historia con Daphne Dunn, una adorable viejita de 97 años, de Sydney, Australia, demostró lo contrario. Ya lo había visto una vez hace dos años, pero no estaba segura de que se acordaría de ella.

Gregg Porteus

La primera vez que se conocieron fue el 2015 cuando Harry visitó La Opera House en Sydney, Australia. Entre toda la multitud, el Príncipe se acercó muy cariñoso a una viejita que vislumbró en sillas de ruedas. Le llamó la atención porque Daphne estaba usando muchas medalla militares, entre ellas una muy importante, la Victoria Cross, y dado que Harry está muy involucrado con eso, le pareció fascinante.

Gregg Porteus

Se arrodilló para mirarla directo a los ojos y ella le tocó la cara en señal de cariño, y luego le dijo: “oh, eres tú”. En esa oportunidad Dunn le contó al Príncipe Harry que ella había pertenecido al servicio militar femenino de Australia y había perdido a su esposo Albert Chowne, en la Segunda Guerra Mundial y dado su valentía le habían entregado en honor aquella medalla.

El príncipe estaba muy agradecido por el involucramiento de Daphne y su familia con el servicio militar, y le preguntó todo acerca de esa relevante medalla que colgaba de su traje.

Gregg Porteus

Se sacaron fotos, se abrazaron y hasta se dieron un cariñoso beso. La viejita quedó fascinada por el encuentro. Por eso, dos años más tarde, cuando se enteró que Harry visitaría nuevamente Sydney, esta vez para promover los Juegos Invictus del cual es fundador, decidió que iría a esperarlo y, tal vez, poder acercarse.

Llovía muy fuerte y había una conglomeración de personas esperando saludarlo. Para su sorpresa, cuando Harry salió a saludar a todo el mundo, la reconoció entre la multitud.

Dean Lewins

Daphne había estado esperando bajo la lluvia por ¡7 horas! para ver al príncipe en Circular Quay. Harry la vio de lejos y no dudó por un segundo en acercarse. Todos los de alrededor se dieron cuenta que se conocían porque la reacción de ambos fue muy emocionante y expresiva.

Dean Lewins

No le importó la lluvia ni los protocolos. Y, a pesar de que Daphne se ve considerablemente más viejita, el Príncipe no tuvo dudas que se trataba de ella. Ambos sonreían muy felices y el rostro de Daphne da escalofríos de la ternura.

Dean Lewins

“Me recordó. Y me dio otro beso en la mejilla”, dijo.

Dean Lewins

Sin duda Harry, de los dos hermanos, es el que heredó esa afinidad maravillosa con las personas que caracterizaba a la querida Lady Di.

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