Por Diego Cid
28 diciembre, 2016

Y no sabía muy bien cómo hablarle a las chicas… dicho por él.

Si algo debemos admitir de Barack Obama es su gran sentido del estilo. Aunque tiene una vibra jovial y moderna, siempre sabe representar lo serio que considera su trabajo. No es sorpresa que Michelle Obama lo califique de swagalicious, (una combinación entre estilo y delicioso) y tenga hilarantes participaciones en programas televisivos.

Aunque todo indica que el presidente no fue tan genial todo el tiempo.

En una entrevista, Obama confesó que era muy fiestero mientras estudiaba en el Occidental College de California y participaba en el movimiento antiapartheid. Todo cambió cuando fue a la Universidad de Columbia en Nueva York, donde se volvió pretencioso y sin sentido del humor.

CNN

«Me aparté de lo que era mi vida y fui a N.Y., viví como un monje tres o cuatro años, me tomé demasiado en serio. Era carente de humor y no iba a fiestas porque tenía que leer a Sartre o algo».

Barack Obama, The Axe Files – CNN

Con todo eso, Barack reconoce que fue pésimo para salir con chicas

Todas las cartas que les escribía eran, según él, insoportables. Imposibles de entender. Las frases y piropos no funcionaban porque parecía ser muy intenso.

«Debí intentar con algo simple, como: ¿Quieres ir a ver una película?

Afortunadamente Obama se percató que esa era la mejor forma antes de conocer a Michelle (en ese entonces, Robinson) en 1989.

Para ese entonces estaba recuperando su carisma tan único que lo hace inconfundible. Después de la película, la llevó a pasear al Instituto de Arte de Chicago y a por un helado. Todo un caballero.

«Mostró todos sus lados: era moderno, vanguardista, culto y sensible»

Michelle Obama.

¿Habrías creído que el presidente con más sawg de los Estados Unidos en algún momento fue amargado y pretencioso?

 

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