Por Lucas Rodríguez
9 octubre, 2020

Debido a su status como animal en peligro de extinción, tener tigres de mascota es un crimen en muchos países. La defensa de esta pareja de que “a mí me dijeron que era un gato” apenas se sostuvo en la corte.

El tema de las mascotas, es uno que tiene tantos ejecutores como versiones de estas personas y maneras de llevarlo a cabo existen. Hay personas que se dedican en un 100% a rescatar mascotas, preocupándose más del cuidado y vida del animal, que de qué satisfacción o sensación de compañía este le puede agregar a su vida. Por otro lado, hay personas que no tienen problemas en pagar dinero para obtener exactamente la clase de mascota que quieren; no es que estas personas los vayan a tratar de una manera distinta, sino que son un poco más escrupulosos en cuanto a qué animal invitan a su hogar. 

En el caso de una pareja de Normandía, Francia, se llevaron una gran sorpresa luego de que soltaran una elevada suma para conseguir un gatito de lo más exótico, como informó France Bleu.

Pixabay (imagen referencial)

Por si no has escuchado de ellos, los gatos de la sabana, también conocidos como bengalíes, es una variedad de gatos domésticos mixtos. Dado que son una cruza entre el gato doméstico tradicional y los serval (una variedad de felino de tamaño mediano, parecidos en pelaje y características a un guepardo), estos gatos tienen características un poco distintas a los felinos con los que compartimos nuestros hogares. Son un poco más grandes, un poco más comunicativos y cómo no, un poco más salvajes. 

Pero el gatito que recibió esta pareja, iba a resultar ser muchísimo más salvaje de lo que incluso ellos mismos hubieran esperado.

Newsflash (imagen referencial de un gato raza sabana)

Cuando cachorro, su gatito de la sabana se veía idéntico a cualquier otro de su clase. Pero a medida que fue creciendo, sus dueños empezaron a notar que ganaba tamaño y peso a una velocidad alarmante. Cuando solo tenía un par de meses, el felino ya era del tamaño de un perro pequeño. 

Y además de esto, comenzó a cambiar su pelaje por líneas y una coloración. Como si faltaran más características para convencerlos, su “gatito exótico” era realmente exótico: era un tigre de bengala.

EPA (imagen referencial de un cachorro de tigre)

Sus dueños avisaron a las autoridades, quienes no solo se llevaron al felino a un refugio donde pudiera vivir en paz y seguridad, sino que además comenzaron una investigación para dar con quienes habían comerciado a este valioso espécimen.

Como todos sabemos, los tigres están en peligro de extinción: si queremos que nuestros nietos consigan vivir en un mundo donde estos maravillosos animales sean una realidad, debemos hacer todo lo posible por preservarlos. 

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