Por Pamela Silva
5 octubre, 2018

Años de peleas tenían su razón de ser 😂😂😂

Todos los que tenemos hermanos nos hemos peleado con ellos en más de una ocasión, quizá ahora de adultos tenemos discusiones verbales, pero muchos de nosotros tenemos que habernos agarrado a golpes con ellos más de una vez (no intenten mentir, no sacan nada, todos estuvimos ahí).

No es que seamos seres violentos ni agresivos, sino que simplemente pequeñas peleas que se dan cuando uno es pequeño.

Y según un estudio de la Universidad de Cambridge, esas peleas son buenas para la salud y nos convierten en buenas personas.

Pixabay

Sobre todo, en el largo plazo las rivalidades entre hermanos ayudan a mejorar el desarrollo mental, emocional, aumenta la madurez y fomenta habilidades sociales en los niños.Por ende, el estudio concluye que tener rivalidad entre hermanos es positivo para el desarrollo de los niños a largo plazo.

“Cuanto más combativos sean los hermanos y mientras más discutan y el mayor menosprecie al menor, van a aprender más lecciones complejas sobre la comunicación y las sutilezas del lenguaje. Mientras más se molesten entre ellos, más van a aprender sobre regular sus emociones y cómo pueden afectar las emociones de los otros”.

-Doctora Claire Hughes en entrevista con The Guardian.

Claro que no por esto es bueno que los niños sean unas personas violentas y agresivas, sino que se habla de peleas infantiles y superficiales porque de lo contrario, podría provocar un consecuencias devastadoras en los niños.

“La visión tradicional es que tener un hermano o hermana lleva a mucha competencia por la atención y el amor de los padres. De hecho, el balance de nuestra evidencia sugiere que el entendimiento social de los niños puede acelerarse por su interacción con sus hermanos en muchos casos”.

-Doctora Claire Hughes en entrevista con The Guardian.

Anthony Redpath

El estudio lo realizaron siguiendo a 140 niños por cinco años, con algunos teniendo apenas 2 años cuando comenzaron. Los investigadores hicieron pasar a los niños por varias pruebas y sobre todo, analizaban sus interacciones con padres, amigos, hermanos y extraños.

También tenían que realizar entrevistas, llenar cuestionarios y evaluaron sus habilidades en el lenguaje.

Puede interesarte