Por María Noriega
15 febrero, 2017

No es solo un cuento de fantasía

Peter Pan es un personaje creado por J. M. Barrie a inicios de siglo XX. Es el protagonista de la obra de teatro de 1904 Peter Pan y Wendy, que luego se transformó en un libro para niños en 1911. Pero al parecer va más allá de ser un cuento de hadas.

La neuropsicología de la Universidad de Cambridge Rosalind Ridley descubrió, leyendo la historia original, que contiene algunas profundas percepciones sobre la mente humana.

Dentro de las fantasiosas historias se esconde particularmente la forma en la que se desarrolla la mente durante la niñez.

Peter Pan fue la inspiración para un nuevo estudio de Ridley, que explora las agudas observaciones del autor sobre los recuerdos, los sueños y el rompecabezas de la conciencia. Para ella, las aventuras de Peter apuntan hacia teorías científicas que surgieron mucho tiempo después que el personaje.

J. M. Barrie se codeaba con personas como el psicólogo pionero estadounidense William James, lo que le permitía conocer las principales teorías científicas del momento.

Ridley además enfatiza en que Barrie no solo tomó ideas de otros, sino que además embelleció las teorías y ofreció un nuevo punto de vista completamente propio.

“Creo que mucho de eso viene de una muy buena observación de la gente, de los animales y de sí mismo” dice Ridley, según BBC.

El medio inglés luego toma un fragmento de los inicios de las aventuras de Peter Pan y lo muestra junto con el pensamiento de Ridley:

“La señora Darling oyó hablar de Peter por primera vez cuando estaba ordenando la mente de sus hijos. Toda buena madre tiene la costumbre de rebuscar en la mente de sus hijos, cuando éstos ya se han dormido, para volver a colocar en su sitio las cosas que se han desperdigado durante el día… Cuando se despiertan en la mañana, las travesuras y maldades de la noche anterior están dobladas cuidadosamente y colocadas en el fondo de sus mentes y, en la parte de arriba, bien aireados y extendidos, están sus pensamientos más bonitos, listos para ser usados.”

Para Ridley, esto insinúa una comprensión del rol del sueño en el mantenimiento de la memoria. Esta idea fue planteada por primera vez a finales del siglo XIX y actualmente se encuentra bajo estudio científico.

Cuando se ve el escáner cerebral de una persona dormida, se puede ver el paso de señales eléctricas de “onda lenta” entre el hipocampo y la neocorteza sobre la superficie del cerebro, donde los recuerdos se almacenan a largo plazo.

Mientras archiva los recuerdos, el cerebro los integra con registros pasados, para formar una historia coherente.

El hecho de que la señora Darling doble “las maldades” se puede comparar con que el cerebro calma algunos de los sentimientos más desagradables, ayudándonos a poner las malas experiencias en perspectiva.

Otra cosa que se puede ver en la historia de J. M. Barrie es la transición entre la vigilia y el sueño.

La mayor parte de la historia transcurre en el País de Nunca Jamás, a la que los niños pueden llegar a través de su imaginación.

“Cuando se juega en ella durante el día con las sillas y el mantel no da ningún miedo, pero en los dos minutos antes de quedarse dormido se hace casi realidad” dice parte del libro.

Estas imágenes vívidas son conocidas como “imaginación hipnagógica” y pueden ser resultado de un aumento en la actividad de regiones cerebrales responsables por el procesamiento visual en el momento que el cerebro se prepara para dormir.

Estas experiencias podrían ser inspiradas en la “parálisis del sueño” que sufría el mismo Barrie.

Quién diría que un cuento infantil escondería tantos secretos de la mente…

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