Por Daniela Poblete
19 noviembre, 2018

Si el primer beso no es del gusto de ninguno la atracción puede romperse en el minuto.

Besar a una persona es una de las acciones naturales más románticas y es que desde pequeñas supimos a través del cine o los libros que un amor se sella con un apasionado beso entre dos personas que se quieren.

Los besos poseen una intensa carga sexual debido a que es un acto de supervivencia biológica donde buscamos a la mejor pareja para conservar la especie.

Wendy Hill, una de las neurocientíficas más conocidas de Estados Unidos, explicó en las reuniones de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia que los besos son el mecanismo de selección por medio de sustancias.

La acción se relaciona como una “prueba química” de la otra persona, y es que en el caso de los hombres logran medir los niveles de estrógeno de las mujeres para tener una idea de su nivel de fertilidad.

Según el psicólogo Gordon Gallup, existen fuerzas que podrían conectar románticamente a dos personas. Sin embargo, el primer beso es capaz de romper el vínculo.

Por lo tanto, si el intercambio a través de la saliva no es del gusto de ninguno, la atracción puede romperse en ese momento y terminando el interés que existía, según explicó un estudio de la Universidad de Albany en Nueva York.

El primer contacto de este tipo hace que el cerebro reciba información y estímulos químicos que darán como resultado la atracción que existe entre ambos.

Según el libro La psicobiología  del bes romántico, los varones prefieren los besos húmedos debido a que su sentido del olfato y de gusto está menos desarrollado por lo que buscan mayor cantidad de saliva para probar a su pareja.

Además, si la reacción del beso es positiva para la mujer los hombres se sentirán más atraídos, debido a que si los labios comienzan a ponerse rojos y carnosos les trasmite señales de juventud.

Los besos son necesarios y placenteros debido a que los seres humanos demuestran su interés sentimental y sexual a través de ellos.

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