El príncipe ya es un americano más y pasó su día libre como cualquier otro: paseando a su perrita Pula y remojando sus pies en el agua. No hay nada que le preocupe ahora.

La realeza británica no ha dejado a nadie indiferente en este último tiempo, y es que tras las revelaciones de Meghan Markle y el príncipe Harry en entrevista con Oprah Winfrey, la situación entre la corona y la pareja han estado bastante tensas. Sin embargo, ahora parece que las aguas se han calmado un poco. 

Sobre todo, luego de que el duque de Sussex fuese visto este domingo recién pasado en compañía de su perrita Pula, paseando como cualquier norteamericano por las playas de Santa Bárbara, California. 

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El recién contratado en dos empleos en Estados Unidos, se tomó enserio su día libre y aprovechó para disfrutar su nuevo estilo de vida en Los Ángeles: uno que se destaca por vivir relajado, despreocuparse de las apariencias y disfrutar.

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Harry, de 36 años, llevaba una gorra de béisbol al revés y lucía un par de gafas de sol mientras mojaba sus pies descalzos en el mar y lanzaba una pelota de tenis a su perrita recogida de la calle, Pula.

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Su vida en Los Ángeles no ha estado exenta de novedades pues, como te contábamos, actualmente el príncipe Harry ya cuenta con dos empleos a los que debe atender. El primero como “director de impacto” en la empresa de servicios de salud mental BetterUp, y el segundo, como parte de la comisión de expertos en The Aspen Institute, donde lucharán por “la desinformación”.

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Por otro lado —y según anunciaron para Oprah— junto a Meghan esperan la llegada de su segundo bebé. Será una niña y será la única hermanita que Archie tendrá, pues no esperan tener otros hijos.

Mientras tanto en Windsor

Ese mismo día, mientras Harry paseaba feliz junto a su perro, la Reina Isabel se reunía después de mucho tiempo con su hijo, el príncipe Carlos, siendo esta la primera vez que se les ve juntos tras las revelaciones de Meghan y Harry.

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La Reina, que cumplirá 95 años a finales de este mes, lucía radiante, y mantenía una distancia prudente con su hijo debido al coronavirus. Sin embargo, y según destacan medios internacionales, ambos se encuentran muy apenados por las acusaciones que los duques de Sussex hicieron, donde el racismo y la falta de apoyo fueron las más duras.

AP

Si bien la Reina dejó en claro que, aunque las declaraciones son profundamente preocupantes, la familia no aceptó todas las acusaciones, apuntando a que “los recuerdos pueden variar”. Sin embargo, enfatizó que deseaban tratar de construir puentes en privado como familia.

Dos realidades completamente diferentes y a kilómetros de distancia. 

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