Por Leonardo Granadillo
12 junio, 2019

El National Institute of Environmental Health Sciences demostró que esto podría perjudicar nuestro descanso, punto clave para que la buena alimentación y el ejercicio surtan efecto.

La lucha por lograr nuestro peso ideal es algo que suele ser parte de nuestras vidas, no siempre por querer vernos mejor, sino también por un tema de salud donde un poco de ejercicio y una alimentación balanceada suelen ser claves para cumplir el objetivo, pero hay que recordar que el descanso también es clave.

Con la finalidad de que no perdamos el trabajo hecho con otro tipo de distracciones el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de Carolina del Norte analizó a casi 44.000 mujeres de entre 35 y 74 años de edad sin antecedentes de alguna enfermedad, controlando que no tuvieran otro tipo de desgaste laboral excesivo.

Shutterstock

El análisis realizado por cinco años fue basada en quienes dejan la televisión encendida y quienes no. Aquellas que hacen esto habitualmente quedó demostrado que tenían 22% más probabilidades de aumentar de peso, incluso sumaron 5 kg más que las otras analizadas durante el período.

Todo esto según los científicos, podría deberse a la falta de sueño, las luces artificiales incomodan nuestro descanso y hace que tengamos más hambre gracias a las hormonas que libera el insomnio. Aunado a esto, menos sueño también significa más tiempo para comer.

Flickr

Incluso consideran que tener tanto una luz artificial cerca de nosotros al momento de ir a la cama también puede afectar nuestro estilo de vida, haciéndonos comer mal, volviéndonos más sedentarios o con mayor tendencia a estresarnos.

Así que aunque no podemos decir que bajarás miles de kilos apagando el televisor, cada ligero cambio ayuda para alcanzar el cuerpo saludable que tanto deseamos, apaguemos todo al dormir.

Puede interesarte