Por Gillian Armstrong
26 mayo, 2017

Esto no tiene vuelta atrás.

Todo comenzó en la clínica Bijdorp, donde se realizaban inseminaciones in vitro en un centro de fertilidad que se convirtió en uno de los más importantes de Holanda. Se calcula que alrededor de 6.000 mujeres tuvieron cerca de 10.000 hijos tras ser inseminadas allí.

El fundador y médico, Jan Karbaat, murió en abril pasado a los 89 años, tras estar inserto en una serie de escándalos por las irregularidades que se cometían en el lugar, puesto a que solía mezclar el semen de distintos hombres para aumentar las posibilidades de embarazo, algo que esta totalmente prohibido en ese país.

Pero eso no fue lo peor todo: Karbaat insertó semen fresco de él mismo a un sinnúmero de mujeres, lo que por supuesto provocó que sus hijos lo tuvieran a él como padre biológico.

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Si bien este hecho es algo muy difícil de comprobar, Joey Hoofdman, quien hoy tiene unos 30 años, tuvo grandes dudas de quién era en realidad su padre, ya que mientras él era rubio de ojos azules, su supuesto progenitor era de piel y cabello castaño. 

Las cosas no se podían quedar así. Y por eso es que partió a la clínica a buscar la verdadera información de su procedencia, algo que su madre jamás le había querido contar. Fue allí cuando por casualidad se topó con una fotografía de Karbaat en su plena juventud, y pues, adivinen lo que descubrió: el tipo era igualito a él. 

Autor desconocido, ayúdanos a encontrar la fuente

Joey se puso en contacto con varias mujeres que se habían sometido a inseminación en Bijdorp, y varias confesaron ser testigos de cuando el médico iba a “buscar semen fresco”.

Tras una investigación autorizada, los resultados confirmaron que este doctor era en realidad su padre, así como también el de otras 17 personas que se realizaron pruebas de ADN.

Pero aún no se sabe cuántos otros hijos de Karbaat deambulan por el mundo, ya que esta clínica también suministraba semen a otros centros de fertilización.

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¿Era un simple psicótico o, por loco que suene, en realidad tenía buenas intenciones?

En junio estaría resuelto el pedido para realizarse pruebas de ADN a otros 25 jóvenes que sospechan de su origen.

Una de las hijas reconocidas de Karbaat confiesa que jamás olvidará lo que su padre le confesó un tiempo antes de morir, algo que confirma todo misterio por parte de las decenas de hijos de este doctor.

“Me dijo que le hacía un servicio a la humanidad donando su semen y que por lo menos había unos 60 hijos suyos por el mundo”, dijo la mujer.

Si hizo bien o no, no lo sabemos. Tampoco tenemos claro cuántos descendientes de Karbaat más andarán merodeando por allí, sólo esperamos que sus genes sean un aporte para el planeta y que este hecho no genere traumas en sus hijos. 

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