Por Lucas Rodríguez
14 enero, 2020

Recién recuperado de una cirugía a la rodilla, Rod demostró que los años pueden pasar, pero él seguirá siendo el mismo de siempre.

Los 60s y 70s dieron al mundo algunos de sus personajes más inolvidables. La era en que el rock and roll dominaba tanto las listas de éxitos como la conversación y la moda fue un momento de enorme fertilidad para la aparición de estrellas que ya en su momento parecían algo muy distinto a lo que habíamos visto antes. No tenían miedo de pasar un buen rato: tocaban los extremos de la vida, sin que nunca esta pareciera estar dispuestas a pasarles la cuenta por ello. Hubo algunos a los que la vida de fiestas interminables y bailes sobre el escenario terminó por significarles un final prematuro, pero muchos otros siguen con nosotros, aun produciendo éxitos y canciones memorables, así como demostrando que no hay que ser joven para disfrutar de la vida. 

Estrellas como Mick Jagger o Keith Richards de los Rolling Stones, así como los Beatles que aun siguen con vida, puede que sean las leyendas más grandes de esa época que aun caminan entre nosotros. Pero si se trata de la figura más querida, más adorada, que nunca significó otra cosa aparte de saber pasar una buena noche, bailando hasta que nuestros pies se deshagan, ese tiene que ser Rod Stewart.

@sirrodstewart

Sir Rod, como llegó a ser incomprensiblemente titulado, tiene varios logros e historias difíciles de creer a su nombre, pero solo verlo nos hace creer que dentro de ese cuerpo descansa el fiestero definitivo. Pero tampoco hay que buscar mucho: en su muy divertido y didáctico Instagram, Rod mandó un saludó a sus fans de todas las edades con un inolvidable bailecito. 

@sirrodstewart

Rod acaba de cumplir 75 años, un número bastante alto, más aun teniendo en cuenta que nunca fue alguien que se preocupara (o incluso, considerara llegar a ser viejo) mucho de cuidar su salud o vida a largo plazo. Rod siempre fue alguien que encarnaba la idea de vive hoy, y preocúpate mañana. 

@sirrodstewart

El bailecito resultó aun más sorprendente teniendo en cuenta que hace solo un par de días atrás, Rod se tuvo que someter a una cirugía de rodilla. Sus piernas estaban algo gastadas, no tanto por bailar con zapatos de plataforma sobre los escenarios durante los 70s y 80s, sino que también por su afición al fútbol. Rod juega todas las semanas, e incluso, llegó a considerar una carrera como futbolista cuando era niño. Quizás le habría ido bien, aunque el mundo se habría perdido de oír su maravillosa voz rasposa. 

 

 

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