Por Camila Cáceres
23 marzo, 2017

Y lo hizo de la forma más elegante posible.

A principios de marzo se supo que Scarlett Johansson le había exigido el divorcio a su esposo Romain Dauriac después de meses en proceso de separación, y tan sólo tres años de matrimonio que les dejaron, al menos, el mejor de los regalos: su pequeña hija Rose. Llegaron a estar juntos cinco años, pero todo habría acabado el verano pasado.

Desde entonces, Johansson ha dedicado toda su vida a su trabajo y su hija, mientras el abogado de Dauriac ha hecho algunos comentarios un poco… innecesarios…

A la prensa.

Según ellos, a pesar de que Johansson fue la que pidió el divorcio,Romain Dauriac estaba harto de tener que “correr tras ella” y acomodarse a su agenda.

También implicó que hacía daño a la bebé forzándola a viajar de lado a lado por su trabajo.

Scarlett Johansson aprovechó una entrevista en Lorraine para comentar:

“Estoy muy orgullosa de lo que hago, amo hacerlo y ser capaz de mostrárselo a mi hija. Que pueda estar en mi lugar de trabajo y mostrarle que soy una mujer independiente, alguien que hace que las cosas pasen, es muy importante para mí”.

A la periodista no se le pasó la referencia, pero Johansson desvió el tema a la política, coherente a su declaración anterior a la revista People de que no iba a referirse a su divorcio:

“Sólo quiero decir nunca, nunca voy a comentar sobre la disolución de mi matrimonio. Por respeto a mi deseo como madre y por respeto a todas las madres que trabajan, es con gentileza que les pido de corazón a todas las personas a las que esto puede inmiscuir que hagan lo mismo”.

Por supuesto que prácticamente el mismo día una fuente cercana a Dauriac revelaba a la prensa que Johansson quería que cada uno tuviese a la niña tres días.

“La niña estaría a saltos de lado a lado. Ni siquiera puede funcionar, por todo lo que ella viaja”.

Page Six

La intención de Dauriac sería llevarse a su hija a París, donde el hombre es curador de un respetado museo.

“La señorita Johansson tiene dos apartamentos en París. Puede llegar cuando quiera a ver a Rose y tener a su hija. Si está viajando, esperamos crear una agenda que sea justa para ambos”.

-Hal Mayerson, abogado de Romain Dauriac, a la revista People

Lo más importante es que consideren lo mejor para la niña y a pesar de los rencores, parece que su bienestar sigue siendo lo más importante para estos padres.

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