Por Hugo Moreno
26 octubre, 2017

Se llevó la sorpresa de su vida.

Debe ser terrible arrepentirse de un tatuaje. Pensar con qué diseño cubrirlo y temer que el nuevo también te canse. Por eso nunca deberías tatuarte el nombre de una pareja, solo el de tu perro. Porque ese amor sí es eterno. El amor pasa, pero el cariño de una mascota que te mueve la cola será por siempre. 

Los tatuajes son propios de sujetos con chicas voluptuosas en los brazos y con los nombres Lena en el antebrazo y Josie en la costilla (y un ancla en el hombro, cómo no).

No, son bromas. Hoy -afortunadamente- se acabó el prejuicio con los tatuajes y todos sabemos que no indica realmente nada de la persona que los ostenta: solo que le gusta la tinta en su piel.

Ya son algo tan masivo que incluso hay diseños que a algunos nos hacen reír o nos producen sorpresa. Dejaron de ser exclusivamente un signo de «dureza». 

Eso lo sabía la persona que subió la siguiente imagen a Reddit:

Reddit.

En ella se ve cómo una persona con un tatuaje de código de barras -muy populares en los 90s por su crítica contra el sistema- ve qué es lo que marca en un lector de códigos…

¡Y es un código de galletas Oreo!

Sospecho que esta imagen puede tener algún tipo de retoque o arreglo fotográfico, ¡pero de todas formas me hizo reír!

¿Y tú, conoces a alguien con un tatuaje de código de barras? ¡Quisiera ponerlo a prueba!

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