Por Camilo Fernández
26 octubre, 2018

Esos “5 minutos más” para seguir durmiendo pueden ser dysania o clinomanía.

Despertarse no es lo terrible, es salir de la cama. Es tan odioso ese esfuerzo que es capaz de arruinar tu canción favorita si la pones de alarma. Es tan odioso, que llegar tarde todas las mañanas se convierte en un hábito y ya da lo mismo qué te digan.

Todo por permanecer cinco minutos más entre las sábanas.

Tal vez esto no sea de pura pereza. Si realmente te cuesta levantarte, puede que sea una condición llamada dysania.

Este es un síntoma que se usa para describir la inhabilidad crónica de salir de la cama por las mañanas y también puede extender para aquellos que lo logran, pero quieren volver con todas sus ganas.

La dysania no es una enfermedad en sí misma, sino que corresponde a un síntoma asociado a un trastorno del sueño.

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Otro preocupante síntoma es la clinomanía. Este proviene de un origen psicológico y está relacionado con la necesidad de alargar el tiempo que pasamos en la cama, llegando a ser una obsesión.

De acuerdo a Psych2go, estos ambos problemas pueden relacionarse a problemas mentales y quienes la padecen las relacionan con depresión o ansiedad. También está ligado a quienes sufren de fatiga crónica.

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Es más que seguro que a todos nos cueste levantarnos por la mañana, pero no por las mismas razones de quedarse toda la noche viendo Netflix.

Según Rise and Shine, una prueba rápida para saber si uno padece estas condiciones es que si relacionas levantarte con estar cansado o con la frustración, simplemente seas flojo. Pero si sentimientos como la “ansiedad”, “estrés” o “abrumador” salen a la palestra, es mejor investigar y conseguir ayuda.

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Por el momento, la recomendación es dormir lo necesario y poner la alarma bien fuerte. Si eso no funciona y se vuelve una carga, consultar a un profesional de la salud mental.

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