Por Camilo Morales
12 noviembre, 2020

En la imagen, sacada por el fotógrafo indio Satyaprakash Pandey, se ve a un albañil lavándose con agua su torso marcado y fibroso. En los trabajos de construcción el cuerpo debe soportar arduas y agotadoras jornadas de trabajo físico.

Muchas personas asisten diariamente al gimnasio para conseguir marcar o hacer crecer sus músculos. Pero una imagen publicada por el fotógrafo Satyaprakash Pandey y compartida por Ashish Saggar en su Facebook sorprendió a todo el mundo, ya que se trata de un trabajador con una figura que la desearía cualquier persona que entrena arduamente cada semana, entre pesas y mancuernas.

Pixabay

En la imagen, que se hizo viral, se ve a un albañil lavándose con agua su torso marcado y musculoso. De esta forma, según Saggar, podría quedar demostrado que su estado físico lo ha logrado mediante su esforzado y desgastante trabajo diario, en vez de gastar dinero en costosos gimnasios, entrenadores o suplementos deportivos.

Hay que dejar en claro que en el trabajo de los albañiles y el de la construcción el cuerpo debe soportar arduas horas de trabajo físico y de agotadoras jornadas, en las que si no se siguen las normas de seguridad, pueden ser muy riesgosas.

Satyaprakash Pandey

El trabajo de albañilería consiste en el arte de construcción que emplea ladrillos, piedras, cal, arena, cemento y yeso, entre otros materiales semejantes para la construcción de obras gruesas de edificios o viviendas. Es uno de los trabajos esenciales en cada obra de construcción, los que se separan por albañilería simple, armada y reforzada.

Satyaprakash Pandey

En su publicación, Saggar se pregunta cómo un albañil, que gana un sueldo diario, puede “arreglárselas” solamente comiendo cebollas fritas, sal, ajo y chile, y tener un físico tan bien formado y en buen estado, tomando en cuenta que el dinero que ganan es muy poco y los trabajos de este tipo en India son precarios.

Además, hace la comparación entre una persona que sigue dietas estrictas, tomando suplementos y proteínas, y este albañil que solamente vive con lo diario. Curiosamente, podemos decir que un albañil gana dinero sudando y las personas que asisten a un gimnasio “pagan para sudar”. 

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