Por Gillian Armstrong
30 marzo, 2017

Lo peor te puede suceder en tu mejor momento.

Desde hace cinco siglos las fiestas de 15 años son el gran evento de los adolescentes. Jóvenes mostrando su fulminante belleza con hermosos vestidos y producidos maquillajes. Pero la anfitriona del lugar es sin duda la que se lleva la presión de tener que lucir mejor que nunca; una ocasión en la que sólo el día de su matrimonio podría igualar.

Viridiana era un chica mexicana que esperaba con ansias esta gran fecha. De hecho ya había estado en celebraciones de sus otras amigas, por lo que sabía a lo que se enfrentaba como la reina del lugar. 

Los padres de la adolescente le recordaban que ese sería un momento que no olvidaría jamás, y pues así fue. Pero por la tragedia que todos hoy recuerdan. 

Youtube

Los días previos fueron de gran nerviosismo para ella y su familia. Se preguntaba qué sorpresas tendría, qué regalos le aguardaban, o si alguna banda del momento iría a tocar al evento.

Pero nunca pensaron que lo que los sorprendería era algo que los dejaría con lágrimas en sus ojos.

Primero se realizó una misa en un convento de la localidad. Viridiana llegó al lugar vestida con un hermosos traje rosa, confeccionado especialmente para ella. Todas querían fotografiarse junto a la joven por su reluciente atuendo. 

Youtube
Youtube

Todo ocurrió en un restaurante que arrendaron fuera de la ciudad donde la chica bailaba feliz al son de sus canciones favoritas. Estuvo con sus amigos, con sus padres, y de todo iba de maravilla.

De un momento a otro, la festejada se desplomó en el suelo dejando atónitos a todos quienes la rodeaban. 

Al principio pensaron que se trataba de un desmayo, pero la triste realidad no era ésa.

La llevaron rápidamente al hospital, pero todo fue inútil: la chica había fallecido en el día más feliz de su existencia (hasta ese momento). 

Los padres no tenían idea de lo que había sucedido, hasta que recordaron los problemas cardíacos que la chica tuvo al momento de nacer. A a tan sólo un año de edad le insertaron en su cuerpo un marcapasos. Si bien no podía realizar grandes esfuerzos, Veridiana había llevado una vida muy normal.

Youtube

La emoción de este gran momento terminó con la vida de la quinceañera, quien nunca más abrió sus ojos después de sufrir un fatal ataque cardíaco. 

El cambio drástico de felicidad a profunda tristeza sufrieron sus amigos y familiares. Pero tampoco olvidarán la dicha con que la niña se fue de este mundo. 

 

Puede interesarte