Por Lucas Rodríguez
10 junio, 2019

El presidente de Estados Unidos dijo que tuvo una conexión instantánea con la monarca. Pero los regalos y algunas decisiones de la reina apuntan en otra dirección.

Donald Trump es un presidente que ha significado malos ratos para muchas personas. Su agenda aparentemente poco inclusiva, sumada a posturas realmente preocupantes como su negacionismo del cambio climático han significado angustias muy grandes para las personas menos privilegiadas de su país, como los inmigrantes.

@realdonaldtrump

Pero hay un grupo de personas que se han visto beneficiados con la llegada de Trumo a la Casa Blanca: los comediantes. No se puede pedir algo mejor que un gigante naranjo con un tupé y poco control de sus impulsos si lo que se busca es hacer sátira política. Conductores como Stephen Colbert o Trevor Noah, acostumbrados ya a encontrar el sentido del humor en los peores defectos del presidente, se dieron un festín con la reciente visita de The Donald a Inglaterra. 

VICTORIA JONES VIA GETTY IMAGES

Parte de la agenda del presidente en el Reino Unido fue visitar al palacio real, donde se le esperaba para cenar con los miembros más destacados de la realeza (salvo Meghan Markle, quien supo esquivar ese incómodo momento). Todo apareció correr bien mientras Trump estaba en Inglaterra, pero a su regreso, comenzaron a salir a la luz algunas cosas algo sospechosas. 

ASSOCIATED PRESS

Preguntado por el asunto, Trump declaró a los medios como CNN que tuvo una química instantánea con la reina. Hablaron por horas, sin siquiera notar al resto de los presentes. No conocemos la versión de la reina, pero en el típico estilo británico, quizás es lo que no dice lo que nos de las respuestas que buscamos. 

ASSOCIATED PRESS

En primer lugar, el regalo oficial de la reina hacia Trump fue un libro con la historia de la Segunda Guerra Mundial. Es sabido que Trump detesta leer, más aun si se trata de un tomo histórico de más de mil páginas. 

Segundo, y esta es quizás la razón que nos hace sospechar que quizás la reina estaba sintiéndose algo traviesa, cuando Trump insistió en que quería alojarse en el palacio de Buckingham, la reina le respondió que no sería posible.

Chris Jackson/Getty

¿La razón? «El palacio estaba siendo remodelado». Buckingham cuenta con 52 habitaciones. Al menos una habrá estado disponible. Si alguien necesita una definición de ‘trol’, la reina la acaba de dar.

@realdonaldtrump

Bien jugado, Isabel. Bien jugado.

 

Puede interesarte