Lo conoció en África cuando era sólo un niño pequeño. Hace poco, se volvieron a encontrar.

La gran mayoría de las personas que crecemos con nuestras familias, heredamos ciertos gestos y/o actitudes de nuestros padres, o de quien sea que haya estado a nuestro cuidado. Y aunque a veces pensemos que no es así, muchas veces se da inconscientemente. ¿Te suena la frase “Eres el fiel reflejo de tu madre/padre”?

Un claro ejemplo de ello es el príncipe Harry, pues el parecido que tiene con su madre es realmente increíble, en especial en esa humildad que tanto la caracterizaba y que muy bien ha sabido demostrar su hijo menor.

Por estos días en que se celebró la mediática boda de Harry con Meghan Markle, un montón de historias que revelan el alma humanitaria del príncipe han comenzado a salir a la luz, haciendo que muchos de nosotros recordemos a la princesa Diana, su madre que poseía un espíritu completamente solidario.

AP

Entre los casos que más destacaron, fue el de la invitación a la boda de Mutsu Potsane, un joven africano que el príncipe conoció cuando el pequeño tenía 4 años -en una de sus misiones benéficas contra el VIH y el SIDA en África- y tras 14 años después, quiso que fuera parte de uno de los días más importantes de su vida.

Twitter @Sentebale

Por eso cuando lo vio entre el público cuando se aproximaba a entrar al castillo de Windsor, lo saludó emocionado.

Es que el príncipe Harry -probablemente sin intención- ha continuado con determinación y fortaleza el camino solidario iniciado por su madre, Diana de Gales. Recordemos que la princesa era una firme defensora de aquellos desvalidos que no tenían voz y además lideró diversas campañas benéficas, poniendo todas sus energías y esfuerzo en luchar contra el SIDA y mejorar la situación de los huérfanos en el tercer mundo, entre otras actividades.

Tal como lo ha hecho su hijo menor, quien a sus 33 años, ya ha protagonizado un montón de imágenes casi idénticas a las que tenía su madre en obras solidarias, especialmente con niños. Y se ha tomado tan en serio su labor, que fue capaz de generar lazos con el pequeño Potsane desde la primera vez que lo vio hasta hoy.

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Resulta que en 2004, con solo 19 años, el príncipe llegó a Lesoto, un país al sur de África, para ayudar a los niños con SIDA. En ese tiempo, Mutsu Potsane vivía en un orfanato en las afueras de Maseru, capital de este país de apenas dos millones de habitantes.

John Stillwell
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Y desde entonces, ambos se volvieron inseparables. Tanto así, que a los dos años después, cuando Harry retornó para fundar junto con el príncipe Seeiso de Lesoto la fundación Sentebale -que brinda ayuda a los niños vulnerables que luchan contra el VIH- aprovechó su estadía para volver a reunirse con el pequeño.

Anwar Hussein Collection
Tim Graham

Y así ha sucedido cada vez que visita Lesoto.

Chris Jackson
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Por eso y tantas otras hermosas labores que ha protagonizado Harry, todos mantenemos vivo el recuerdo de su madre a través de sus acciones que se ven reflejadas a través de sus otras tres organizaciones benéficas creadas para niños desfavorecidos: Dolen CymruMapAction y WellChild.

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