Por Camila Cáceres
28 abril, 2017

No sé si estoy emocionalmente preparada.

El fin de semana pasado, una foto de un HITO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD (bueno, en la parte fabulosa de la fuerza, pero AÚN ASÍ) que ocurrió el 2014 comenzó a compartirse en Twitter: Se trata de un instante capturado durante esa mítica Fashion Week en que Lupita Nyong’o y Rihanna se sentaron una al lado de la otra y todo fue demasiado hermoso.

“Una foto para los libros de historia”.

Como suele ocurrir en Twitter, algún genio miró la imagen y aportó su grano de arena que resultó realmente ser más como, un trozo de oro bañado en diamantes que irradian felicidad y arcoíris:

“Rihanna luce como alguien que estafa hombres blancos y millonarios y lupita es su mejor amiga aficionada a la computación que la ayuda con los planes”.

Twitter amó la idea, porque a pesar de que usualmente puede parecer más un enjambre de topos en una maquina de pinball realmente, en el fondo, es un lugar lleno de seres humanos que tienen ojos y pueden reconocer la maravilla que están atestiguando.

“No tenía idea de que necesitaba esto”.

[“¿Segura que esta es una buena idea?”.

“¡Por supuesto!”].

“Lupita, Rihanna, NECESITAMOS ESTO”.

LO QUE NADIE PODRÍA HABER ESPERADO es que el mensaje sería recibido, primero por Helen Estabrook, productora de obras como Whiplash y Una vida en tres días:

“Estaría más que feliz de producir esta película”.

Pero todavía podía ser mejor, porque los milagros REALMENTE existen. Mejor te sientas y respiras profundo, porque…

“Yo estoy dispuesta si tú estas dispuesta”.

“Hagámoslo, Pit’z”.

Me siento como protagonista de novela victoriana. ¿Es que nadie va a considerar mis pobres nervios? ¿O mi capacidad de aguantar una realidad que no es absolutamente fatídica?

Los tuiteros decidieron soñar en grande y comenzaron a escribirle a la mejor directora posible para el proyecto.

Todavía no puedo creer que esto sea la vida real.

“Ahora es el turno de Ava”.

“Las luces están listas. La cámara preparada. Lista para decir acción para estas reinas”.

¿POR QUÉ JUEGAN ASÍ CON NUESTROS SENTIMIENTOS?

Ahora definitivamente tienen que hacer esta película o les voy a mandar la factura de mi terapeuta.

¿No te mueres por verla?

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