Por Camila Cáceres
5 junio, 2017

Hombre, ten un poco de dignidad.

Todos sabemos que el fin de una relación es difícil y doloroso, pero hay gente que realmente da vergüenza ajena. Para empezar, dejan de inmediato en evidencia quién fue el que decidió que se merecía algo mejor (una pista: jamás fueron ellos), y segundo, suelen también dejar bastante claro por qué exactamente es que alguien dejó soltero a semejante ejemplo de ser humano.

En el caso de Tyga no quiero decir que las razones estén a simple vista porque mis palabras pueden ser malinterpretadas, pero basta con saber que el rapero no era quien pagaba las cuentas de la casa— prácticamente una mansión… y que también era de Kylie Jenner, por cierto.

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Según dicen por ahí, la joven habría terminado esta relación de dos años por más que motivos económicos. Kylie habría decidido que se merecía alguien más a su altura.

¿Pero a qué se refieren con eso? La joven es millonaria por herencia e inteligentes inversiones económicas que la han convertido en una exitosa empresaria. ¿Pero si realmente estaba tan enamorada, qué más podría haber querido?

Pues el mismo Tyga lo dejó bastante claro en su nuevo canción, Playboy.

Playboy describe al rapero como un dios entre las mujeres heterosexuales con una habilidad sexual legendaria, que habría mantenido a una “superestrella” de rodillas -que obviamente NO es Kylie Jenner porque Tyga no está despechado-, a pesar de que va por ahí enviando mensajes pasivo-agresivos a su ex.

¿Dignidad, dijo alguien?

“La tengo muy mal”, es una de las líneas de la canción. “Le corto la llamada y me vuelve a llamar. Le corto las piernas y se arrastra hasta llegar a mí. Lo llamo la tenacidad de un playboy”.

Uh, vale, Tyga. Te enorgulleces de tratarla mal y que te quiera a pesar de eso porque… bueno, al menos no trata de explicar sus horribles letras que serían un buen argumento para asumir una relación abusiva.

Se pasa la mayor parte de la letra vanagloriándose de ser objetivamente el peor novio posible con poéticas líneas como: “Compré cheetos para verla chuparse los dedos”.

Claro que para él es más importante ser una deidad sexual que un novio decente, pero alguien debería recordarle que perro que ladra no muerde, mucho ruido y pocas nueces, etc.

Para Kylie, por el otro lado, claramente esta es una etapa superada y se la está pasando fantástico con su nuevo novio, Travis Scott.

¿Qué te parece?

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