Por Alvaro Valenzuela
7 diciembre, 2015

49 estudiantes fueron seleccionados para terminar este gran mural y cada participante debía seguir un patrón que dejó la persona que pintó primero. El resultado es impresionante.

Sol LeWitt es un famoso artista conceptual estadounidense que destacó por crear trabajos en murales (hizo más de 1200). Entonces en febrero de 2014 se hizo un proyecto llamado «líneas convergentes» para exponer el trabajo de este artista. Como parte de ese proceso, 49 estudiantes de la Universidad de Texas, desde alumnos de doctorado a estudiantes de licenciatura y de carreras tan disímiles como Ingeniería Eléctrica a Historia del Arte, trabajaron más de 11 días para llevar a cabo la obra «Wall Drawing #797» (Dibujo en la pared 797) de LeWitt.

La idea es captar cómo una primera línea tiene un efecto mariposa en el resto de las personas que dibujan. Se parece al juego del teléfono descompuesto la única diferencia es que en vez de palabras se utiliza el dibujo.

El ejercicio era el siguiente, según escribió el artista:

«El primer dibujante tiene un marcador negro y hace una línea horizontal irregular cerca de la parte superior de la pared. A continuación, el segundo intenta copiarlo (sin tocarlo) con un marcador rojo. El tercero hace lo mismo, con un marcador de color amarillo. El cuarto hace lo mismo con un marcador azul. A continuación, el segundo dibujante, seguido por el tercero y cuarto, copian la última línea dibujada hasta la parte inferior de la pared, 1995».

Mira el resultado hecho en un vídeo en cámara rápida. El resultado es increíble:

httpv://youtu.be/Gc-c-pYGCrw

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