Por Gillian Armstrong
11 abril, 2017

El testigo tuvo que grabar con su celular para demostrar lo que pasaba.

Hemos escuchado varios casos de personas que tuvieron una pésima suerte que los llevó a estar muy cerca de la muerte. Pero el destino es realmente curioso y a muchos de los que se vieron en la peor de las situaciones, les sucedió algo que hizo que fueran salvados. Accidentes auto o la misma naturaleza los ha puesto en riesgo, pero la vida les dio otra oportunidad. Incluso se la a quienes quieren acabar con ellos a través del suicidio.

Fue como le pasó a un hombre que cayó en un agujero en medio del bosque y estuvo perdido durante casi un mes. Pero todo su destino cambió cuando un «ángel» apareció para rescatarlo cuando ya estaba en pésimas condiciones.

Izaak Eglington fue el joven que, cuando paseaba por el bosque de Plymbridge, se encontró con este misterioso hoyo y decidió jugar a hacer eco. Mientras intentaba divertirse se percató de que sus gritos eran respondidos. Era James Thompson, el hombre extraviado hace semanas.

Las ganas de Izaak por explorar nuevos horizontes y su espíritu aventurero le salvaron la vida a este sujeto, que había caído por accidente en el lugar.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrar la fuente

El chico de 19 años jamás pensó que su saludo a la «nada» sería respondido, pero cuando sucedió quedó en shock.

Ante la situación, entre su nerviosismo sacó su celular para grabar lo que estaba pasando, y corrió a buscar a su amiga para socorrer al accidentado.

«Estaba absolutamente aterrorizado». 

Dijo el joven proveniente de Southway, que se está preparando para ser profesor de apoyo.

James Thompson / Autor desconocido, ayúdanos a encontrar la fuente

«No esperé una respuesta de vuelta, pero estoy muy feliz de que haya sido encontrado». 

«Fue sólo curiosidad que eché una mirada en ese lugar; pensé que cualquier cosa podría estar allí dentro». 

Según la policía, Thompson estaba a punto de morir. El hombre de 51 años había estado en el bosque desde que desapareció, pero aparentemente se arrastró hasta este agujero para refugiarse después de lesionarse el tobillo.

Los oficiales piensan que el tipo estuvo en ese lugar por dos semanas y creen que de no ser por Izaak, hubiera fallecido. Por fortuna nada malo pasó, y ahora está recibiendo los cuidados correspondientes.

«Su familia debe estar sobre la luna», comentó el exestudiante de Ivybridge Community College.

«Incluso si él no quería ser encontrado, ahora está bien y a salvo». 

El sol y el clima cálido animaron a Izaak y a su amiga Emily Thompson a dar este paseo por el bosque. Mientras avanzaban se dieron cuenta de que iban por un camino incorrecto y se dieron la vuelta. Allí fue cuando este agujero llamó la atención del chico y fue directamente a explorar el misterioso lugar, según lo que relata en Plymouth Herald.

«Pensé que podía meter la cabeza adentro y empecé a gritar ‘hola’ para escuchar mi eco». 

«Me acerqué al lugar y le pregunté a Emily si quería venir, pero dijo que no. Seguí gritando ‘hola’ una y otra vez para escuchar mi eco, sólo por diversión y para hacer a Emily saltar». 

«Después escalé a otra sección que conducía a otro agujero y grité ‘hola’ de nuevo, y allí fue cuando tuve una respuesta de vuelta. Obviamente me asusté, ya que allí estaba muy oscuro y todo lo que tenía era el flash de mi celular, pero no pude ver nada». 

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«Me fui rápidamente. No sabía quién estaba ahí y Emily pensó que estaba bromeando, ya que eso es lo que había hecho 30 segundos antes».

«Caminamos hacia atrás para salir del área. Ella aún no me creía que había oído a alguien, así que sugerí volver al lugar y grabarlo para probárselo». 

En ese entonces Izaak comenzó a grabar lo que sucedía. En el video se puede oírlo gritando ‘hola’ para obtener una débil respuesta por parte del hombre.

«Dijo que necesitaba agua y yo estaba muy preocupado. Emily esperaba arriba de las escaleras, así que corrí hacia ella y después le dije a un hombre que estaba trotando con su novia y su perro que vinieran conmigo». 

«No sabía qué hacer, pero pensé que tal vez el hombre estaba herido o atascado, incluso cuando decía que no lo estaba». 

«El corredor bajó conmigo y le gritó, pero dijo que no arriesgaría su propia seguridad por bajar allí». 

Los cuatro se acercaron a un grupo de personas que estaban cerca. Eran unos contratistas trabajando para reparar un puente, quienes le dijeron al hombre que podría ser peligroso regresar y que no lo hicieran.

«Creo que fueron ellos quienes llamaron a la policía». 

Continuó Izaak.

«Yo no hablé con la policía por mí mismo porque los trabajadores nos dijeron que era más seguro para nosotros sólo irnos». 

Posteriormente el hombre fue rescatado por los oficiales.

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