Por Vicente Quijada
25 enero, 2018

Y vivió para contarlo. ¿Cómo fue posible?

Creo que si le preguntará a cualquier persona que vaya caminando por la calle si se atreverían a poner su mano en una corriente de metal en fundición, nadie lo haría. De hecho, nadie debería hacerlo, ya que es una pésima y peligrosa idea. 

Pero este hombre, a quien aún no sabemos si tildar de atrevido y corajudo, o irresponsable e idiota, lo hizo sin siquiera usar guantes.

Jukin Media

Cómo era de esperarse, el hecho ocurrió en zona zona de “rusos”, en Armenia. El registro muestra como el trabajador, ataviado con ropa de protección, prepara la fundición y genera una verdadera cascada de fuego líquido, como si se tratara de un río de lava. 

Acojonante por lo menos.

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Con total satisfacción, el individuo se quita la protección, quedando sólo en camiseta y guantes, y mira a la cámara en busca de coraje.

Sin pensarlo dos veces, deja una mano al descubierto y la pasa por el río de fuego metálico, como si se tratará de un vulgar arroyo de agua.

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Y como pueden ver esta foto, el hombre mostró su mano, ilesa, y con un pulgar hacia arriba celebrando el éxito de su arriesgada operación. Y si aún no crees que sea real, mira el siguiente registro a continuación.

Pero no, no es suerte, es sólo ingenio, ya que esto tiene una explicación.

Y es el efecto Leidenfrost, un fenómeno físico que consta en que, cuando un objeto alcanza un punto de calor por sobre los 450 Cº -los metales están por sobre los 1.400-, se crea una barrera para los objetos mojados, dada la vasta diferencia de temperatura y el punto de ebullición del líquido, por lo que es muy probable que el hombre, previo a sacarse el guante, haya humedecido su mano y así creado este obstáculo para el “río de fuego”. 

No era tan arriesgado después de todo.

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