Por Camilo Fernández
14 febrero, 2018

Tiene paralizada la mitad de su rostro, pero su madre organizó una inspiradora campaña.

Hay cosas que no dejan vivir tranquilo, como la baja autoestima. Cuando este problema comienza a temprana edad, el diario vivir de un niño puede ser desgarrador. Werren Armstrong tiene solo cinco años y los complejos que tiene lo llevaron a confesarle un triste sentimiento a su madre.

Warren admitió que “odia” su cara y que quiere una nueva, pues nació con el síndrome Moebius y tiene paralizado la mitad de su rostro.

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Su madre, Janinne Atkinson, quedó con el corazón roto cuando su pequeño le dijo eso. Para probar que lo importante es mucho más que la apariencia, la progenitora le está pidiendo a las personas que le envíen cartas que demuestren lo querido que es. 

Debido a su enfermedad, también sufre de visión parcial y sus dedos y pulgares están mezclados.

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“Es completamente desgarrador saber cómo se siente. Tiene solo cinco años y ya odia cómo luce“, dijo la madre según cuenta Mirror. “Me lo dijo hace unos meses. Me lo dijo de la nada”.

“No sé qué hacer para ayudarlo. Le digo todo el tiempo que es bello y que es lo del interior lo que cuenta, pero todavía odia su cara”, relata.

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La idea de las cartas vino para demostrar que todos pueden ser amados y que Warren se sintiera feliz. “Hemos tenido buena respuesta hasta ahora. Hay cartas que han provenido de personas que ni conocemos. Cada una de ellas ha hecho a Warren sonreír. No saben cuánto lo agradezco”. 

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Su enfermedad no ha sido gran impedimento para una vida normal, “él hace todo lo que un chico hace. Lo único que le molesta es su rostro“, dice la madre.

También le pregunta a sus padres “cuándo sus manos crecerán como las nuestras. Esperamos que esas cartas lo hagan darse cuenta lo genial que él es”.

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