Por Renato Satta
29 noviembre, 2014

Artículo original escrito por: Krystian Aparta

learning_a_language

Dicen que los niños aprenden los idiomas mucho mejor. Pero eso no quiere decir que los adultos debemos darnos por vencidos. Le preguntamos a algunos de los políglotas en los proyectos de traducción de TED para que compartieran sus secretos para lograr dominar un idioma extranjero. Sus mejores estrategias destilan en siete principios básicos:

1. Se realista.

Decide un objetivo simple y asequible para empezar, para que no te sientas abrumado. La traductora alemana Judith Matz sugiere: «Recoge 50 palabras de un idioma y empieza a usarlas en las personas, y luego comienza lentamente a entender la gramática.»

2. Haz del aprendizaje de idiomas, un cambio en tu estilo de vida.

Elisabeth Buffard, que lleva 27 años enseñando Inglés, siempre ha visto un patrón que separa a los estudiantes más exitosos del resto. Encuentra un hábito de practicar el lenguaje que puedas hacer en diferentes momentos del día, incluso cuando estás cansado o enfermo.

3. Juega casa con el idioma.

Cuanto más integres una lengua extranjera en tu vida diaria, tu cerebro lo irá considerando algo útil y por lo cual vale la pena preocuparse. «Utiliza todas las oportunidades que tengas a la mano para estar expuesto al nuevo idioma», dice la traductora de ruso Olga Dmitrochenkova. Etiqueta todos los objetos de tu casa en este idioma, lee libros para niños, mira las películas y conversaciones de TED subtituladas y nárrale partes de tu día a un gran amigo extranjero que hable ese idioma o simplemente a un amigo imaginario.

4. Deja que la tecnología te ayude.

Dmitrochenkova tiene una gran idea: «Algo divertido como restablecer el idioma de tu teléfono puede ayudarte a aprender nuevas palabras de inmediato», dice ella. Lo mismo ocurre con el cambio de idioma en tu navegador. O puedes buscar las oportunidades de aprendizaje más estructuradas en internet. La traductora holandesa Els De Keyser recomienda la aplicación Duolingo por su enfoque entretenido hacia la gramática, y Anki para memorizar vocabulario con sus “tarjetas inteligentes».

5. Piensa en el aprendizaje de idiomas como una puerta de entrada a nuevas experiencias.

Para el traductor de español Sebastián Betti, el aprendizaje de un idioma siempre ha sido centrarse en las experiencias que el nuevo lenguaje abriría, por ejemplo de «visitar parques temáticos, asistir a eventos al aire libre, disfrutar de festivales de poesía y de folklore de otras culturas, etc». En otras palabras, él piensa en las cosas divertidas que querría hacer, y las convierte en una oportunidad de aprendizaje de idioma. Muchos de los otros traductores compartieron este mismo consejo. La traductora de italiano y francés Anna Minoli aprendió Inglés viendo las versiones de sus películas favoritas, mientras el traductor croata Ivan Stamenkovic de repente se dio cuenta que podía hablar Inglés en quinto grado, después de años de ver Cartoon Network sin subtítulos. Así que la próxima vez que por ejemplo necesites encontrar una buena receta, búscala en el idioma que estás tratando de aprender.

6. Haz nuevos amigos.

Interactuar en el nuevo idioma es la clave que te enseñará a expresar intuitivamente tus pensamientos, en lugar de traducir mentalmente cada frase antes de decirla. Encuentra algunos hablantes nativos en tu ciudad o busca amigos por internet o por la creación de un tándem de idiomas en línea, en la que dos voluntarios ayudan unos a otros la práctica de sus respectivas lenguas.

7. No te preocupes por cometer errores.

Una de las barreras más comunes al conversar en un idioma nuevo es el miedo a cometer errores. Pero los hablantes nativos son como cualquier padre dedicado: el intento que hagas para comunicarte en su idioma es una prueba objetiva de que eres un genio superdotado. Ellos apreciarán tu esfuerzo e incluso te ayudarán, si te sientes nervioso acerca de la celebración de una conversación con alguien de tu misma edad, trata de probar tus conocimientos del idioma con alguien un poco más joven. La traductora alemán Judith Matz recuerda: «Me quedé impresionada cuando hablaba con un niño italiano y se dio cuenta de que teníamos el mismo nivel». Se paciente, cuanto más hables, más cerca estarás de obtener el ideal difícil de alcanzar de una «fluidez similar a la nativa» y para hablar con la gente de tu misma edad.

Puede interesarte