Por Valentina Cerda
10 enero, 2018

Con la 5 perdiste toda la dignidad, princesa.

A todas nos gusta salir, pasarlo bien y beber unas copitas. Llegar sana y salva a casa es primordial, pero lograr acostarse a dormir es toda una hazaña, que no siempre resulta bien. A que has hecho estas cosas – sino la mayoría- al llegar borracha a tu casa.

1. Comer

Después de una noche de fiesta, llegas con mucha hambre a casa y sí, comes ¡lo que sea! Admítelo. Puede ser las sobras del almuerzo, o incluso, pan duro. Cualquier cosa con tal de saciar ese monstruo interno que te pide comida.

Mara Parra/ UPSOCL

2. Te crees chef gourmet

Volver a casa sin saber cómo es para celebrarlo, y para festejar preparaste el mejor plato de tu vida. La inspiración parece ser más fuerte cuando has bebido unas copitas de más. La pena es que nunca volverás a repetir aquel delicioso plato, o al menos, jamás quedará igual.

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3. Sigues bebiendo

Si no hay after, te haces uno ¡que va! Nada mejor que beber después de haber bebido. Una oda a los «peces en el río.

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4. Te caes

Admítelo. Lo peor no es el golpe ni los moretones, sino que no encontraste nada mejor que hacer de Bella Durmiente ahí, en el suelo. ¡Dignidad, niña!

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5. Dormir en el WC

Un clásico. ¿Quién no se ha dormido en el excusado? Lo bueno es que ya llegaste a casa, al menos. Peor habría sido quedarse dormida en el inodoro de la disco. ¡Valor!

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6. Dejar toda la ropa tirada

Cuando lograste llegar a tu casa, después de dar vueltas y vueltas en el taxi, sólo quieres descansar. Pero al despertar al día siguiente te das cuenta que dejaste un camino de ropa, como si te fueras a perder sin saber donde está la puerta. Cartera en el sofá, zapatos en la cocina, y la dignidad en el bar.

Mara Parra/ UPSOCL

7. Te vuelves Ninja

Si vives en casa de tus padres, seguro eres una ninja experta. Entrar en completo silencio, sin hacer ruido y sin botar nada que provoque un estruendo que despierte a tu madre, es un completo arte. O simplemente un don.

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8. Juras que te desmaquillas

Tuviste el algodón y el agua micelar en las manos, te miraste al espejo y juraste que sí te desmaquillaste. Al día siguiente tu almohada se convirtió en un obra de Picasso, y mejor ni hablar de tu rostro. ¿En que copa dejé mi dignidad?

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9. Mandar audios… ¡lo peor!

Cuando llegues a casa luego de haber bebido un poco más de la cuenta, hazle un favor al mundo y desconecta tu red móvil, ¡por favor! No querrás ver tu celular y ver que le mandaste un audio a tu ex y a tu crush jurándoles la luna, el sol y las estrellas. Otras veces ni tú misma los podrás descifrar.

Mara Parra/ UPSOCL

10.  Vomitar

Bebiste tanto que es inevitable. Lo peor es estar acostada y no alcanzar a llegar al baño ¡iug! No tendrás a nadie que te recoja el pelo, querida.

Mara Parra/ UPSOCL

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