Por Kat Gallardo
11 octubre, 2017

Hay cosas que nunca serán sólo coincidencias. NUNCA.

No soy muy de teorías de conspiración, porque ya nací lo suficientemente ansiosa como para ir por la vida creyendo que el mundo es en realidad un programa de televisión a lo Truman Show y en algún momento todo va a explotar.

A pesar de eso, siempre termino leyendo sobre ellas y puedo dar fe de que ningún punto en esta lista está desprovisto de una explicación lógica, fundamentada con datos y hechos (igual no lo lean con tono críptico, no es para asustarse):

1. Las escaleras de los centros comerciales están dispuestas para que compres más

Muchos de los centros comerciales ponen las escaleras de bajada y subida alejadas una de otras. No es coincidencia, la idea es que te pasees por el resto de las tiendas, a pesar de tener en mente ir sólo a una.


2. Todo electrónico está diseñado para fallar

Tu televisor no será eterno, aunque podría. Pero si así fuera, ¿cómo se aseguran de que necesites o quieras cambiar el televisor?

Hay muchos electrónicos antiguos que funcionan hasta nuestros días, por ende se renovaban mucho menos. Es decir, comprabas mucho menos.


3. Necesitas menos pasta de dientes de la que utilizas

Esto me lo explicó un profesor de economía. Cuando inventaron la pasta de dientes, por lo general la apertura era más pequeña. Cuando se dieron cuenta que las ventas se estancaban, decidieron hacer la apertura más grande. Es decir, usas más y compras más.


4. El apoyo intermedio de las sillas públicas no es para tu comodidad

Ni para que apoyes los codos. Están diseñados para que las personas que viven en la calle no puedan usarlas para dormir.


5. Es casi imposible pagar la deuda externa nacional

El mundo está hecho y funciona en base a deudas. El dinero está creado y circula gracias a las deudas. Por ejemplo, la deuda externa de Estados Unidos es de 20 trillones de dólares. Para saldarla, cada ciudadano, sin importar la edad o condición socioeconómica, debiera pagar 62 mil dólares. Los recién nacidos y quienes viven en la calle, también. Es realmente imposible y además, casi todos los países están en deuda entre sí de todas formas.


6. Las cámaras de vigilancia funcionan mejor cuando tú puedes verlas que cuando ellas te pueden ver

Algunas ni siquiera funcionan, pero si puedes verlas y tener la seguridad o duda de que te están vigilando, entonces moderarás tu comportamiento.


7. La confiscación de bienes financia al estado y las instituciones

¿Te has preguntado qué pasa con toda la confiscación de bienes que hacen las policías? Es bueno conocer la ruta, aunque tal vez, no será fácil conocerla.


8. La publicidad que ves en internet te interesa porque vigilaron tus hábitos

Por ejemplo, visitaste una tienda en línea en búsqueda de zapatillas. Luego, comienzas a ver publicidad sobre zapatillas, calzado o relacionada, en todas partes. No es coincidencia.

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9. El dinero (realmente) no tiene valor

¿Muy profundo? No por eso deja de ser cierto. Un dólar es un dólar y equivale a un dólar, porque todos estamos de acuerdo en que sea así. El oro es un bien preciado porque alguien lo decidió. De hecho, antiguamente los bienes se transaban en oro y luego todos acordaron que las monedas vendrían a representarlo. La lógica es “no será oro, pero hagamos como que sí”.


10. La policía no está legalmente obligada a protegerte

Es verdad, la policía jura proteger y servir entre sus estatutos. Pero ese juramento es hacia el estado, no hacia ti. Es cierto que también son seres humanos y deben actuar como tal, por ende, de forma indirecta ayudan en la seguridad y orden de la comunidad. Pero si les ordenan lo contrario, dejarán de hacerlo.

Ahora podrás comprender un poco mejor la vida.