Por Emilia García
14 agosto, 2015

1.  Diciendo todo lo que pensamos

Mientras sigamos guardándonos los pensamientos y haciendo como que todo está bien no podremos ser libres. Parte de convertirnos en personas valientes significa tener el coraje suficiente para decir cuando algo no te parece bien o cuando algo está afectándote.


2. Arriesgándonos a equivocarnos

Si no hacemos nada por miedo a fallar, a la larga no estaremos viviendo la vida. La experiencia de arriesgarnos nos enseña a estar más preparados para el futuro. Debemos recordarnos que las cosas no nos deben salir bien para tratar. No tenemos que ser perfectos y a veces experimentar algo nos dice que no es para nosotros.

Captura-de-pantalla-2015-08-14-a-las-10.06.24

@itstroubletown

3. Obviando todo lo que piensa el resto

Si seguimos guiados por lo que el resto piense de nosotros, jamás podremos se valientes ni libres. Solo cuando podamos guiarnos por nuestras propias actitudes, personalidades y decisiones podremos avanzar y considerarnos valientes. Quien no se guía por las opiniones del resto es la única persona con el suficiente coraje de vivir una vida plena.


4. Definiendo nuestros límites y desafiándolos

Debemos ver hasta dónde somos capaces de llegar. Una vez que lo hayamos hecho, debemos salir de esa zona y recién ahí empezar a descubrir la vida. Debemos hacer todo eso que creemos jamás podríamos. Solo hay que intentar. Es mejor fallar que renunciar.

Captura-de-pantalla-2015-08-14-a-las-10.06.35

@ph0en

5. Con pequeños pasos

Cuando vemos una meta muy grande que queremos alcanzar, es intimidante al principio por lo que tendemos a pensar que no seremos capaces de lograrla. Pero debemos pensar en todas las cosas por qué sí deberíamos hacerlo, no por qué no. Con pequeños pasos se alcanzan hasta las metas más imposibles.


6. Abriéndonos a conocer nuevas personas

Dejemos los prejuicios y la timidez de lado. Mientras más nos acerquemos a la gente y mientras más permitamos que las personas entren a nuestra vida podremos afianzar las relaciones y comunicarnos mejor. De esa manera podremos entender no solo a quienes nos rodean, sino también a nosotros mismos.

Captura-de-pantalla-2015-08-14-a-las-10.06.42

@emi_cotelo

7. Identificando la raíz de nuestros miedos

Veamos de dónde vienen todas esas cosas a las que le tememos y enfrentémoslas. Solo cuando nos demos en trabajo y tengamos el coraje de identificar qué nos aterra podremos ser valientes.


8. Enamorándonos de nosotros mismos

Dejando las inseguridades de lado, disfrutando de nuestra propia compañía, no necesitando a nadie que nos valide. Digámonos las cosas que amamos de nosotros, no las que no nos gustan. Cuando descubrimos un poco de eso todos los días, creamos la mejor versión de nosotros mismos y enfrentamos la vida de mejor manera.

large-1

@norramacii_99

9. Dejándole el trabajo al destino

En el minuto en que dejamos de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida estamos avanzando. Preocuparse y sobre pensar las cosas nos lleva solo a agravar los asuntos. Debemos entender que no todo está en nuestras manos y no todo puede ser como queremos. A veces la vida nos va guiando por un camino mejor al que nosotros elegiríamos.


10. Confiando en nuestras decisiones

No nos debería importar lo que pensara el resto de las decisiones que tomamos. Tampoco nos debería importar de sobremanera qué piense el resto sobre algo que vamos a hacer. Confía en ti y en tu intuición, si hay algo que te parece correcto, probablemente lo sea. Cuando puedas confiar en ti, serás una persona valiente.

Puede interesarte