Por Rocío Valenzuela
17 marzo, 2016

Tu casa NUNCA está tan limpia como la de tus padres. Ni tiene tanta comida…

Entrar a la universidad es todo un reto. Debes aprender a ser más independiente y valerte por ti mismo. Ya no existen los profesores diciéndote qué debes hacer ni si debes o no estudiar para las pruebas, lo que te obliga a convertirte en un ser más responsable. Pero agregarle a esa carga el hecho de vivir solo, es toda una travesía. Debes cocinar y mantener la casa limpia sin ayuda de nadie, lo que muchas veces se te hace imposible.

Si eres de esos universitarios que viven solos, de seguro esta lista te identificará:

1. Nunca nada está limpio como en casa de tus padres


2. Constantemente piensas en que debes hacer el aseo


3. Las duchas ya no son tan largas como en casa de tus padres


4. Puedes tener resaca sin que nadie te moleste


5. Pero eso puede significar faltar a alguna clase importante


6. Tu casa se convirtió en el centro de eventos de tus amigos


7. Sólo lavas la ropa cuando ves que no te queda nada más que usar


8. Sin tus amigos en tu hogar, te sientes muy solo


9. Te da pánico cuando se acercan los exámenes finales porque sabes que te excediste con las fiestas


10. Te das cuenta que si vivieras con tus padres tendrías mejor rendimiento académico


11. Pero luego ves que nunca volverías a vivir con ellos


12. Tu independencia vale más que la limpieza de la casa


13. Te da pena el pensar que cuando acabe la universidad vivirás lejos de tus amigos nuevamente


14. Pero sabes que la amistad que hicieron es para toda la vida

¿Y tú, cuál más agregarías?

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