Por Felipe Hernández
29 abril, 2016

“Que nadie me hable, por favor”.

Así como hay personas que lloran o se enamoran fácilmente, tus emociones también tienden a funcionar rápido y sin muchos rodeos, el problema es que la emoción que mejor funciona en ti… Es el enojo. Y lamentablemente para todos quienes estén alrededor tuyo, por supuesto. Mantener relaciones cuando tienes un mal temperamento es todo un trabajo, así como también intentar mantenerte calmado, pero la verdad siempre será que te enojas demasiado fácilmente. Y estos son 14 momentos que sin duda vas a reconocer:

1. Lo peor que alguien podría hacer en la mañana es preguntarte si estás enojado


2. Probablemente no estabas enojado, pero esa pregunta hizo que te enojaras


3. Cuando estás intentando que algo no te afecte:


4. Tienes que dejar pasar algunas cosas que te molestan para vivir en paz


5. De lo contrario, te pasarías la vida así:


6. Y lo extraño es que pocas personas realmente te conocen REALMENTE enojado


7. Y lamentablemente para ellos, tus papás son unas de esas personas


8. Cuando eras pequeño lanzar puertas era tu deporte favorito


9. “Tienes que ordenar” era la frase por la que dejabas de hablarles una semana


10. Porque la ley del hielo es definitivamente lo tuyo

*Activar en caso de enojarse*


11. Cuando de verdad estás muy enojado, solo quieres una cosa…


12. Y cuando alguien te pregunta por qué estás enojado, tú:


13. Aunque la mayoría del tiempo ni siquiera estás enojado, solo necesitas espacio


14. Pero lo bueno es que mantienes tu temperamento bajo control

Casi siempre.

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