Por Teresa Donoso
14 julio, 2016

“No estoy siendo antipático, sólo estoy diciendo la verdad”.

Todo el mundo dice que la honestidad es buena, hasta que se topan contigo y dejan de pensarlo. No es que seas insensible (aunque muchos dicen que sí lo eres) es sólo que prefieres decir la verdad, por terrible que sea, a usar esas mentiras ‘piadosas’. Ah, y antes de que sigas leyendo, sí, eso te queda pésimo y no, no creo que esa chica realmente tenga interés en ti.

1. Eres de esas personas que prefieren decir las cosas tal y como son


2. Y es por eso que la gente prefiere no preguntarte nada


3. Si tú fueras ellos, preferirías saber la verdad y no andar por ahí creyendo cosas que no son


4. Sueles dar detalles que la gente no siempre quiere escuchar


5. Pero siempre usas esta frase en tu defensa: ‘Si no quieres saber, no preguntes’


6. Eso sí, hablar con alguien que no entiende tu estilo se vuelve muy ABURRIDO


7. Porque siempre tienes que escoger entre decir algo que no quieren escuchar o simplemente no decir nada


8. Jamás en tu vida has dicho una mentira, ni siquiera una de esas ‘mentiras piadosas’


9. Eso significa que desde pequeño le decías a las señoras lo feas que eran sus ropas…


10. Y que nunca dudaste en decirle a alguien que tenía mal aliento y que por favor se alejara de ti


11. Lo bueno es que tus amigos ya no se toman de forma tan grave las cosas que les dices


12. Aunque eso no quita que la gente que no te conoce mucho asuma que eres maleducado o antipático


13. Salir con alguien o encontrar pareja no siempre es sencillo…


14. Especialmente porque no entiendes esos jueguitos extraños donde la gente dice cosas que no siente realmente


15. Lo bueno es que sabes que tu honestidad actúa como un gran colador


16. Lo que significa que las personas que entran a tu vida y se quedan contigo son definitivamente las que deberían estar ahí

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